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4622612377_48d4539fb2_o El mes pasado, tras las actuaciones de Neil en Nashville, la revista Rolliing Stone (o lo que queda de ella) publicó un artículo de Andy Green en el que calificaba el concierto como “función explosiva en la que Young saca joyas Crazy Horse”. Se nota que que este Andy es también un gran forofo de Crazy Horse.

Neil Young acometió anoche en el Ryman Auditorium de Nashville seis canciones en un aparentemente sosegado solo, en el que el roquero de 64 años de edad dejó estupefactos a sus admiradores que no esperaban esos sonidos en sus oídos. Poniendo en el suelo su guitarra acústica, ató la correa de su distintiva eléctrica Les Paul Old Black y empezó a moverse agitadamente en Down by the "River" como un hombre Crazy Horse. En las últimas cuatro décadas, las actuaciones de Young en solitario han sido asuntos decididamente “unplugged” — excepto esta vez, que sentí claramente como otra vez desafiaba las expectativas.

Young está a medio camino de grabar un álbum nuevo con el productor Daniel Lanois, y esta corta gira es una manera de evaluar el material nuevo. Pero antes de que Young revelase la música recién hecha, abrió con tres interpretaciones atractivas para la mayoría que sonaron a través del teatro, demostrando cómo su voz ha permanecido milagrosamente intacta en el tiempo: My My, Hey Hey (Into The Blue), Tell Me Why y Helpless. Tres canciones nuevas consecutivas siguieron, empezando por You Never Call, que parece ser acerca de la muerte reciente de su largo tiempo socio creativo L.A. Johnson. "Tú estás en la gloria sin nada que hacer", cantó Young con claro pesar en su voz. "La última vacación sin pena por regresar”. Peaceful Valley es un lamento acerca de la destrucción por el hombre de la frontera americana, desde los tiempos en que los pioneros mataron manadas de búfalos hasta el día presente, cuando el calentamiento global causa "que ríos antiguos estén en efervescencia". Otra canción nueva, Love and War, es un himno contrario a la guerra y una oportunidad para que Young reflexione sobre su modelo de antiviolencia. "Papá jamás volverá a casa" canta Young repetidamente a un niño que perdió a su padre. Más tarde, las primeras notas de una rendición particularmente chirriante de Ohio lanzaron a la audiencia a un frenesí, y la furia de Young sobre la masacre Kent State pareció tan fresca hoy como cuando escribió la canción hace exactamente 40 años.

La única canción antigua de la noche que no se originó en la era dorada de Young de 1969-1978 fue Hichhicker, un corte increíble de la era Harvest Moon, inédito, que él está esperanzadoramente considerando para el disco nuevo. Simplemente, en unos pocos minutos, la pista cuenta la historia entera de vida de Young — creciendo en Canadá, conduciendo su coche fúnebre de 1948 a California, tocando el éxito con Buffalo Springfield, rápidamente desencantándose de la fama, comprando su aislado rancho, su divorcio de Carrie Snodgress y finalmente encontrando la felicidad con su esposa, Pegi. Por el camino nombra todas las drogas ha ingerido: hachís, Valium, las anfetaminas, cocaína y la hierba (su favorito).

Antes de tocar la canción nueva Leia el piano, Young habló sus únicas palabras de la noche, brevemente explicó que la canción es un tributo para el miembro más nuevo de su familia. El texto de la canción, acerca del disfrute de una familia por un bebé recién nacido, fue agradable, pero la melodía fue desafortunadamente simple y repetitiva. Se mudó al órgano de fuelle para un espiritual After the Goldrush y al otro piano para una rendición de I Believe In You.
Young ha tocado Cortez the Killer incontables veces tanto acústicas y eléctricas, pero nunca lo había hecho como lo hizo anoche. Regresó a la Les Paul y creó una pared de distorsión y de realimentación con su palanca whammy al tocar en el instrumento los acordes verdaderos de la canción (un espectáculo raro). El set principal finalizóo con un Cinnamon Girl mucho más tradicionalmente arreglado. Ambos canciones suenan exquisitas acústicamente, y aunque en principio es extravagante observar a Young solo de pie en el escenario, tocando rock’n'roll furiosamente como cuando está con el resto de Crazy Horse, el efecto en cierta forma es frío. Tal vez la siguiente vez Young viene de visita, él finalmente dejará al Crazy Horse salir de la cuadra. Pero hasta entonces, él y Lanois tienen algún muy fuertemente material para esculpir en lo que podría ser el mejor álbum de Young entrado en años.

 

 

Vía Rolling Stone.

TWISTED ROAD, PARADAS 1 Y 2
POR KAREN BARRY
(Traducción libre de Isabel)

Neil Young de nuevo en la carretera y Karen Barry captura al hombre en la noche de inauguración en Albany, NY. La emoción es palpable, el show en solitario es a la vez revelador y conmovedor, Neil Young toca siete canciones nuevas y saca uno de los oldies poco frecuentes – Hitchhiker. (Autoestopista)

Estar en la noche inaugural de un “Tour” es especial. Sobretodo ahora con el internet, que es, por supuesto, increíble, pero también te quita el factor sorpresa, a menos que uno lo pueda evitar, que yo no puedo. El martes pasado (18 de mayo) fue la noche de inauguración de la gira Twisted Road de Neil Young , y me voló la mente. (El miércoles fue la segunda noche, y otro tanto.)

Sí, sí, estuve en ambos shows, y voy a estar en el siguiente, y el siguiente, y el siguiente. (Y si todavía no entiendes por qué alguien iba a ir al mismo espectáculo una y otra vez, querido lector, yo podría explicártelo de todas las formas posibles hasta el domingo y todavía no lo entenderías, así que no lo haré.)

No es ninguna sorpresa para tí, blog, el que me encante Neil Young. O para cualquiera que lea esto, supongo. A menos que seas nuevo por aquí. De todos modos me hizo tan feliz, tan tan tan feliz, al ver que Neil Young, bueno … que el tío todavía sigue con lo suyo adelante. Ahora esto puede sonar ridículo viniendo de mí, pues todo el mundo que me conoce aunque sea un poco, probablemente piensa que amo todo lo que el hombre hace (no es cierto, pero no está muy lejos de la verdad tampoco). Y, por supuesto, creo que es un genio, y un genio compositor y un artista intérprete increíble. Pero estoy hablando de más que de eso.

Permíteme ir directa al grano y soltarlo. Neil Young todavía lo borda, amigos. Todavía mantiene el hechizo. Todavía puede sorprenderte. Todavía puede darte una sacudida eléctrica. Asustarte. Emocionarte. Hacerte reír. Hacerte llorar. Te arranca hasta el borde de tu asiento y te empuja atrás después otra vez. Si lo dejas entrar, caminará directo a tu mente, emprenderá un viaje hacia tu corazón y no te dejará hasta que haya saludado a tu alma.

En resumen, este hombre todavía puede hacer que quieras salir a la acera y lanzar flores a su autobús mientras se aleja, sintiéndote como una idiota todo el tiempo, incapaz de parar. (Yo no hice eso. Sí. Lo hice. No, no lo hice. Sí, lo hice. No, no lo hice?) Y así sucesivamente. Pillas lo que estoy diciendo, ¿no? El tío todavía está en pleno viaje.

No soy realmente buena en el análisis canción por canción, a todo color, soy mejor en la descripción de una visión general. Quizás soy un poco perezosa. Pero no lo creo. Entro con los sentimientos, salgo con los sentimientos, los sentimientos es lo que recuerdo. De hecho,
si hubiera dedicado un poco más de atención a los hechos en lugar de a los sentimientos probablemente saldría mucho mejor parada, pero parece que no puedo, no estoy hecha de esta manera. Lo he intentado.

Bueno pues, visión general. Neil Young hizo un show en solitario que no era, como todo el mundo esperaba, solo acústico (hay una camiseta que dice “Yo dije en solitario, ellos dijeron acústica”). Fue un show como solista, que era algo acústico, pero también eléctrico, inesperado y original. Heavy. Muy fuerte.


Detalles? ¿Quieres más detalles? Está bien. Hubo muchos, y algunos. El set era repartido. Intimo. Pero las cosas fueron cambiando constantemente, había un ir y venir entre las canciones nuevas y las viejas, guitarras acústicas y eléctricas, de pie y sentado, dos pianos, un órgano. Incluso la pinta de Neil nos sorprendió: Llevaba barba. (muy apuesto!) En general, hubo una sensación de caos controlado. Controlado, un hermoso caos . Lo cual podría ser el quid de la cuestión, si es que es necesario que haya uno (no lo es).

Lo más llamativo, por supuesto (salvo las nuevas canciones y la aparición poco frecuente de una vieja canción, “El autoestopista”, pero voy a llegar a eso en un minuto), fue el set solista eléctrico.
Eso no sucede a menudo y, que yo sepa, nunca en el escenario por Neil.

Era extrañamente íntimo. Todo el que es fan serio (y por la sensación que tuve del público de las dos noches parece que todo el mundo lo ama tanto como yo lo hago, la gente se precipitaba al escenario gritando NEEEEEEEEIL !!!!!!!!!!! WE LOVE YOU !!!!!!!!!!!!) ha imaginado lo que se siente cuando Neil toca con la Ol ‘ Black sólo por su casa. (En caso de que no lo sepas, Ol ‘Black es el nombre de la legendaria guitarra eléctrica que Neil Young más frecuentemente ha utilizado, una vieja Gibson Les Paul.)

Y allí estaba! Sólo él y su guitarra eléctrica (s)? Dios! Fué emocionante. Pero tal vez lo increíble y lo sorprendente es que Neil Young es tan “cool” que no necesita ni siquiera de una banda para sacudir hasta el techo el lugar. Cuando salí del antiguo Teatro Palace en Albany (construido en 1931) y del Shea en Buffalo (construido en 1926), estoy casi segura de haber visto camiones esperando para hacer un trabajo de reemplazo de las tejas. Deben haber recibido un soplo de que Neil traía la Ol ‘Black. Lo que estoy tratando de decir, amigos, es que el sonido era gigantesco. ENORME. Como siempre lo es.

Lo que me lleva a esto: Además de la extraña sensación de intimidad, se percibió algo completamente decadente. Quiero decir, que esa es la parte que busco escuchar en cualquier espectáculo de Neil, Neil Young con Cualquiera ! (Esa también es mi banda favorita, por cierto. Neil Young + Cualquiera ) Ese sonido mágico. Y allí estaba! Sólo eso! No tuve que buscarlo, porque era todo eso. (Fue todo eso.) Me sentí de lujo.

Pero la otra cosa que se sentía era la soledad. Y bien, quizá al fin estoy llegando a alguna parte ahora. Sigue leyendo. Ahora no me mal interpreten. Como he dicho, NY no necesita una banda, porque su sonido y sus canciones, son la cosa. No sonaba como si estuviera perdiendo nada, que sonaba como una sinfonía entera, pero solo … Era sólo un sentimiento. Y Neil es maestro en evocar sentimientos. Ahora, yo nunca me atrevo a suponer la intención de un artista, por varias razones: 1) no importa, 2) no es nada que nos deba importar, y 3) generalmente estoy equivocada, pero está bien, lo haré.

Colaborador de hace mucho tiempo de Neil Young y amigo cercano, LA Johnson, falleció repentinamente en enero de este año (RIP LAJ). Desde luego que dejó un gran espacio en el estrecho círculo de NY, un vacío. Todo en lo que podía pensar era en Neil solo allí arriba con la guitarra eléctrica, eso fue todo. Vacío.Y él está entrando en él.

Y de hecho, desde la primera canción, acústica, la más triste y más dulce, con el sonido más melancólico que alguna vez hayas oído de My My Hey Hey, gente, me lo veía venir. Va allí, pensé. (Por favor nótese: Pero ¿Qué sé yo?.) Pero su voz! Tú sabes cómo es. A continuación, “Tell Me Why”. Si ahora estás pensando en una pérdida repentina como la descrita, después de la primera canción que suena tan desamparada, bueno, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué? siempre surge una y otra vez. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?. ¿Por qué él y no yo? Pero ahora me estoy haciendo demasiado analítica. Que alguien me pare! (Sin embargo,”Helpless” -desamparado- fue la siguiente, y es probablemente la sensación que él … Bueno, sólo estoy suponiendo.) Juro que casi podía ver a Larry mirando desde el lateral como Neil peleó con él, como luchó con ese vacío.

Una nueva canción hermosa, directamente sobre Larry: “Nunca llamas,” rompe el corazón de la manera más hermosa. Un íntimo y personal homenaje a un amigo, es lo que sonaba para mí. De hecho, parecía tan personal que me sentí como que tal vez no debería estar escuchando. (Pero lo hice. Porque, bueno, él estaba allí, tocándola. Además la melodía era hermosa.)

Está bien, espera. Dije que no iba a hacer una revisión canción por canción. Vuelvo a la vista general. Antiguos favoritos! Down By The River, Ohio, After The Goldrush, Cortés, Chica Canela! Rarezas: I Believe In You. Hitchhiker, El Autoestopista !?!?! Sí. ( Con Autoestopista casi me desmayo en la primera noche, lo juro por Dios.)

Nuevas canciones! Las nuevas canciones, todas ellas (siete de ellas) fueron matadoras. Increíbles. Lo curioso de que las canciones de NY es que hasta en sus canciones más dulces, siempre tienen un cierto canto afilado (“estoy mintiendo cuando digo que creo en ti?”), E incluso en la expresión de rabia feroz, o su música más brutal , parece que asoma la ternura por detrás de una cortina (piensa en “un hombre necesita una sirvienta, simplemente alguien que arregle mis comidas y después se marche”, recurriendo al final a “¿Cuándo voy a verte de nuevo?”.)

Lo cual equivale a irresistibles, porque son tan reales. Todos tenemos los dos lados. Incluso Neil Young. Estas nuevas canciones incluyen narraciones épicas en las canciones acústicas (es un gran contador de historias), con riffs y melodías hermosas. Una canción dulce, con delicado piano sobre ” una nueva amiga llamada Leia”, que tiene un año y medio. Salvaje, misterioso, en las canciones eléctricas, con efectos de retroalimentación espeluznante que hacen que te dé vueltas la cabeza y te ponga los pelos de punta. “Señal de Amor” es buenísima, es una señal de amor directamente (“Te queremos NEEEEEEEIILLL !!!”). “Rumblin”, y oh, cómo retumbaba, trajo la casa abajo. Y luego está “Walk With Me”, que tiene la cosa más mágica, el espíritu. (“The spook”, que alguien me lo traduzca mejor!!!). Este es el debut de “Walk With Me”, en Albany, el final está un poco cortado, por lo que recuerdo, lo que es una lástima, porque te llevó detrás de la cortina al caos maravilloso aunque sólo por un segundo, pero allí va , Video de Walk with me :

Así que de todos modos, yo creo en ti, lector. Pero estoy mintiendo cuando digo que “Walk With Me” me voló la mente y que al final me puse de pie, me lancé hacia delante y subí derecha sobre todas las filas (muchas) de los asientos delante de mí y salté al escenario gritando “Voy a caminar contigo Neil!”? (Sutil, ¿eh?) Es muy posible que hubiese hecho lo de Roberto Benigni. A veces es tan embarazoso ser yo.

A veces, sin embargo … No lo es. A veces sólo me siento increíble por amar algo o alguien tanto que tu corazón se siente como si estuviera a punto de estallar de par en par, está tan lleno, tan completo. Como ahora mismo.

No veo la hora de hacerlo todo otra vez. Esta noche es la noche.

Nota: Karen Barry le escribe desde en medio de un montón de ropa para lavar y un fregadero lleno de platos sucios en algún lugar de Connecticut. En este momento es probable que esté dejando salir a los perros. O dejándolos entrar. Le gusta escribir más que limpiar la casa y la música más que ninguna otra cosa . Salvo su familia, a la que arrastra con ella de vez en cuando a los conciertos, sobre todo por la compañía, pero también para evitar que cambien las cerraduras mientras ella está fuera.



Ps. (de Isabel): Primero, agradecer a Karen Barry su fantástico artículo y que podamos publicarlo aquí. Segundo, os recomiendo su Blog (en inglés) para leer más cosas suyas, (que son las de Neil desde su punto de vista, ella es su fan Nº 1 en absoluto, y escribe de una manera muy amena y divertida), además de revisiones de los actuales conciertos etc en : http://streamland.tumblr.com/
Y si os urge una traducción, ya sabéis! (pero también existen las traducciones instantáneas en internet!).
Saludos a toda La Playa!
(Now I’m livin’ out here on the beach…)

Ver artículo original aquí.

Hace ya tiempo, me encontré en Efe Eme un artículo de Juan Puchades en el que hace una defensa del disco en directo. Y casi lo había olvidado entre tantas cosas que tengo en mi escritorio. Y hubiera sido una pena, porque tenía ganas de comentarte un par de cosas, más que nada por conocer después tu opinión.

Este periodista musical señala, entre sus ventajas, una muy interesante: su valor documental como capturador de los pequeños momentos de la realidad que tanto nos gusta a los auténticos fans.

Sin embargo, fiel a la línea de esa revista y a la industria discográfica, no deja en todo el artículo de animar a ésta a comercializar también “este filón” como él lo llama. Enlatado, en streamer, en descarga… como sea, pero que lo vendan. Incluso parece molestarle que algunos grupos permitan la grabación libre de sus actuaciones ¿por qué? Con lo bien que suena la palabra gratis y sus derivadas.

Creo que ahí comete un gran error. Precisamente cuando la otra gran ventaja que tienen esas grabaciones es esa separación de “estrategias comerciales” (que bonito llamarlas así, cuando se debería llamar mercadeo vulgar en la mayoría de los casos).

A los aficionados nos gusta efectivamente, esos momentos únicos que se dan en los conciertos y no nos importa demasiado que al lado del micro haya un mozo silbando o gritando chorradas, que una botella se caiga o que el niño de turno arranque por peteneras. Vamos, que nos gusta hacer nuestras propias grabaciones. Entre otras cosas para evitar que se pierda esa espontaneidad y naturalidad que tanto parece gustarle al articulista.

Y nos gusta porque, además de disfrutar con ellas, con tranquilidad, en casa, acto seguido viene la segunda parte: compartirlas con nuestros colegas de la otra punta del planeta y que son tan pirados del artistas como nosotros o más.

Y todo ello, a mayor gloria del artista. Sí, hombre, sí. No pongas esa cara. ¿Quién te crees que después le comprará sus discos? ¿Quién te crees que se hará un porrón de kilómetros (o de millas) para ir a sus conciertos? Pues los mismos, nosotros. No hay nadie más.

Filón, pagar, mercado, demanda, comercial, industria, vender, ofrezcan, económicas, vendan, beneficiados, ganando, negocio… y su contexto, son cosas que sobran en un artículo de un periodista musical. Pero sólo es mi [modesta] opinión.

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Artículo de Nick Paumgarten en el New Yorker Magazine del 5 de Abril 2010

Neil Young

La escena: Una sala de juntas en el distrito del teatro. Jonathan Demme, un cineasta, está sentado en una mesa larga, de cara a una computadora portátil. Lleva puestos un suéter Argyle y unos vaqueros. En la pantalla del portátil hay una imagen (algo punteada)de Neil Young, que lleva puesto un sombrero panamá blanco y una camisa blanca suelta. Él y Demme se comunican por Skype. Young parece aturdido, no sólo como usualmente lo está, sino que también como los usuarios inexpertos de Skype a menudo lo están en los primeros momentos de una llamada.

NEIL YOUNG: ¿Me puedes oír? ¡Hola, hola!

JONATHAN DEMME: Te puedo ver. ¿Puedes vernos tú, camarada?

N.Y.: ¿Hola?

J.D.: Hola, hola.

N.Y.: No te puedo ver colega.

J.D.: ¿Por qué no?

N.Y.: No sé.

J.D.: Estás al aire libre.

(La expresión de Young se alegra. Hace gestos con las manos en la pantalla. Contacto.)

N.Y.: Estás muy “silueteados”. Es algo espeluznante.

J.D.: Tío, te ves bien. ¡Qué diablos!. ¿Dónde estás?

N.Y.: Estoy justo aquí.

J.D.: ¿Hay una piscina justo sobre tu hombro derecho?

N.Y.: ¿Una piscina?

J.D.: Una piscina. Si no, debe ser algo parecido.

N.Y.: Vale, se está bien aquí en California. (Young está en casa, en su rancho, el sur de San Francisco). En realidad estoy en mi área de juegos. Donde está mi computadora. Y mis trenes están allí detrás. (En el fondo, hay un pabellón cubierto. Detrás de Young hay montículos hechos de lo que parece ser madera de balsa). Esas son un montón de montañas. Es una cadena de montañas. Si enciendo algunas luces, lo podrás ver. Haré un ajuste. (Young se levanta, camina hasta el fondo, y acciona un interruptor. Nada cambia. Pero el interlocutor se percata, mientras espera que Young regrese a su portátil, que los montículos de la madera de deriva son montañas colocadas para un tren. El fondo es un modelo ferroviario gigante). ¿Y tú qué estás haciendo?

J.D.: Bueno, estamos en el décimo piso del 311 de West Forty-third Street. Eso está donde entrenamos esta obra teatral Beth Henley que estoy dirigiendo. Estamos en un descanso de veinte minutos.

(Sigue una conversación — esta charla Skype ha sido resumida a beneficio de la audiencia — acerca de “Neil Young Trunk Show”, una película que Demme acaba de grabar, que documenta un concierto que Young y su banda dio dos años atrás, cerca Filadelfia. Es la segunda película de Demme sobre conciertos de Neil Young).

N.Y.: Típico de Jonathan. Otra vez hace lo que hace, y de repente, allí está. Ha hecho un documento interesante del concierto, pero aparentemente, para él hay más que simplemente la función. Hay algo distinto allí dentro, y me gusta. (Se balancea de acá para allá, levantando la mirada ocasionalmente. Recoge unos trocitos de hilo de su camisa y los pantalones, igual que en una llamada telefónica normal).

J.D.: Neil, usted traiga un pequeño extra a la fiesta — confía en la cámara. Sabes que la cámara te ama, y que estás muy a gusto con ella. Sabes cómo hacerlo.

N.Y.: Cuando estás allí, Jon, y tu personal está allí, no me preocupo por nada. Simplemente me desentiendo del asunto. Voy, “no sé si son en mis pelos de la nariz o mi trasero, y me importa una mierda, te digo la verdad, porque sé que son profesionales y todo se verá precioso”. (Young se pone derecho y en adelante mira de reojo a la pantalla). No fue una actuación enteramente buena. Fue una lucha a ratos. La lucha por obtener un “No Hidden Path” apropiado fue larga, y finalmente tuvimos que reacomodarnos para tocarla de forma diferente. Toqué más rápido de lo que normalmente hago. Habría sido más largo si lo hubiera tocado en el tiempo normal, pero. . . (Su interpretación de “No Hidden Path”, una extravagancia a lo Hendrix, ocupa veinte minutos de los ochenta y dos minutos la película). Esa es la prueba, la prueba de la audiencia. “¿Como de larga quieren estos tipos que la toque?” No tiene importancia cuánto tiempo sea, porque es sólo hay una ley que dicta cuánto tiempo debe tener una canción. No tenemos que jugar con esas reglas. No competimos en esa plaza. Simplemente tocamos. Que dura mucho tiempo. Es como el jazz, o la fusión. No sé qué diablos es. Es lo que nosotros hacemos, y cuanto más duramos, más lo hacemos.

… sigue>>

Puedes leer el artículo completo en el enlace de arriba.

ILLUSTRATION: TOM BACHTELL, vía New Yorker.

Y a propósito de Peter Gabriel, elaborado artículo éste que publica Rodrigo Fresán en el Radar de Página 12 sobre los dos últimos discos de versiones que han aparecido: los de Johnny Cash y Peter Gabriel.

Pegi Young tiene una enorme ventaja y un enorme inconveniente. La ventaja es ser la esposa de Neil Young. El inconveniente es ser la esposa de Neil Young.

Así empieza un pequeño artículo de la revista australiana Undercover que puedes ver en este enlace, con motivo de la presentación de su segundo disco, Foul Deeds, en el SXSF (South South by Southwest Music and Media Conference and Festival).

Junto a ella estuvieron los de siempre (Anthony Crawford, Ben Keith y Rick Rosas) a los que sumó en los teclados otro viejo conocido, Spooner Oldham. Vamos, que solo faltó Neil sobre las tablas.

Según las últimas noticias, el disco será lanzado por Vapor Records en el próximo mes de Junio.

Oscar Ruiz publicaba el siguiente artículo en el número dos de la mítica revista “La Luna de Madrid” (diciembre de 1983) a raíz de la publicación del “Everybody´s Rockin´”.

Oscar además de ser un inquebrantable deadhead es una enciclopedia musical andante que nos hace gozar todas la semanas con su formidable programa de radio, Estación Terrapín. Todos los viernes de 15 a 17 en http://www.homegrownradionj.com/
Además tiene un fantástico blog: http://estacionterrapin.blogspot.com/

Por cierto Oscar, para cuándo un monográfico dedicado al tío Neil.

Kevin Bronson ha dedicado una crónica a las actuaciones en los Grammy en honor de Neil Young.

Puedes leela aquí.

Wilco's Nels Cline (L) and Jeff Tweedy (R) / Photo by John Shearer/WireImage

Wilco’s Nels Cline (de Wilco, a la izquierda) y Jeff Tweedy / Fotografía de John Shearer/WireImage

¡Vaya noche!

  • John Mellencamp y T Bone Burnett, "Down by the River"
  • Ozomatli, "Mr. Soul"
  • Jackson Browne, "Don’t Let It Bring You Down"
  • Stephen Stills y Sheryl Crow, "Long May You Run"
  • Lady Antebellum, "Only Love Can Break Your Heart"
  • Norah Jones, "Tell Me Why"
  • Lucinda Williams, Emmylou Harris y Patty Griffin, "Comes a Time"
  • Wilco, "Broken Arrow"
  • Josh Groban, "Harvest Moon"
  • Everest, "Revolution Blues"
  • Dierks Bentley y Booker T. Jones, "Cinnamon Girl"
  • Ben Harper, "Ohio"
  • Keith Urban, John Fogerty y Booker T. Jones, "Rockin’ in the Free World"
  • Elvis Costello, "The Losing End"
  • Jason Mraz, Shawn Colvin y the Grooveline Horns, "Lotta Love"
  • Dave Matthews, "The Needle and the Damage Done"
  • Red Hot Chili Peppers, "A Man Needs a Maid"
  • James Taylor, "Heart of Gold"
  • Elton John, Leon Russell, Neko Case, Sheryl Crow y T Bone Burnett, "Helpless"
  • Crosby, Stills & Nash, "Human Highway"

Vía spim.com

Un artículo a propósito de la aparición de Dreamin’ Man, escrito por Alberto Bravo.

Leerlo aquí

Artículo aparecido en ADN sobre los supergrupos, las superbandas y las reuniones de amigos, con anécdota biográfica incluida de nuestros amigos CS&N.

Como ya dije, el parado tiene el vicio de la televisión (amén de otros muchos), así que me paso las horas muertas con el mando entre las manos sorteando los espacios del corazón con mitones, los documentales de bichos en celo y los zappings y veo programas informativos. Esos que constituyen la sal y la luz de la democracia y, gracias a los cuales, no vivimos en un gran cuartel ni en un gran Gürtell sino como mucho en un Gran Hermano, undécima edición, etcétera. Y esto es lo que me encuentro. Nueve de la mañana. Desayuno con un canal y me topo con un tipo de barba poco poblada, ojos de chivo y verborrea progre que ataca educadamente al PP (ese partido al que no vota nadie pero que encuentra luego más de diez millones de sufragios en las urnas); a su lado un abuelo irónico de pelo canoso le rebate con argumentos que parecen sacados de un gratuito. Profundo y entrañable disparadero a cuyo lado ‘La clave’ era poco menos que el ágora griega. Paso a otros canales y, entre meteorólogos sonrientes que me informan de que hoy también puedo ir a la playa en octubre, aparecen más rostros conocidos: una señora con cara de freír croquetas junto a la lotera Manolita que defiende a una presidenta airada porque alguien la acusa de haber montado una ‘gestapito’ (tengo a mi lado el libro de Saul Friedländer ‘El Tercer Reich y los judíos’ y oigo unas risotadas dentro que no veas) y un hombre cabal con pinta de coleccionar sellos que la rebate con mesura. Ya tengo bastante. Apago y me voy a escuchar a Neil Young, que les den.

Iván Alonso (lenocarney@hotmail.com) en PRNoticias.

Quique González publica su octavo disco, ‘Daiquiri blues’, grabado en Nashville

Quique González, ayer, en Madrid. – - ÁNGEL NAVARRETE

JESÚS CENTENO – MADRID – 27/10/2009 00:00
La última vez que Público entrevistó a Quique González, a finales de agosto, acababa de regresar de Nashville con 13 canciones bajo el brazo que no tenía con quién publicar. Misión cumplida: el músico madrileño ha conseguido editarlas con Last Tour (Sony), bajo el nombre de Daiquiri Blues y con un DVD que recoge su viaje por la cuna del rock yanqui.
"Aquello es otra cultura, la música es una religión. En España no existe nada parecido. Dylan, Young o Cash, mi santísima trinidad, han hecho discos históricos allí. Ves gente que toca desde la una de la tarde hasta la una de la mañana, y respirar ese ambiente durante un mes es alimento para el alma, para el corazón y la cabeza", describe González.
El disco lo ha producido Brad Jones y en él participa otra leyenda, Al Perkins, músico de estudio y gurú del pedal-steel que trabajó para Cohen, los Rolling y Roy Robison. "La grabación fue espontánea. Decidimos no dar partituras a los músicos… hasta que llegasen al estudio. Confiábamos en su primera impresión, en la primera toma, porque ahí es donde está la sangre, donde está la verdad", subraya el músico.

"Aquello es otra cultura, la música es una religión. En España no existe nada parecido"

Toda la melancolía y clasicismo de González al servicio de músicos de alcurnia, tan buenos que no tienen que demostrarlo. "El primer día te imponen. Joder, hasta me sudaban las manos… pero una vez arrancas sólo te queda disfrutar de ellos", describe.
"Todo en mi vida son cuentas pendientes" (Un arma precisa), pero "todavía hay caminos abiertos" (Deslumbrado). Al final, se trata de "entrar en los sueños de alguien" (Su día libre). La lírica del cantautor sin traje de poeta pero con alma de rockero no pasa desapercibida. Siete discos después, los amores perdidos siguen siendo su identidad. "Es cierto lo de Machado: se canta lo que se pierde", define González. "Llevo la culpa como lastre, pero esta es mi obra más luminosa. Lo que no quería era hacer un disco de country: hubiese sido una paletada".

Artículo completo en Público.

(Con los saludos de Cristina. Gracias, playera)

Trabajo de arqueología el que ha realizado Álvaro Rey (nunca suficientemente agradecido) para recuperar, escanear y presentarte este artículo de Diego Alfredo Manrique en la revista Vibraciones allá por Octubre de 1976, casi la prehistoria.

Dado lo temprano de la fecha, Diego Manrique hace recaer el artículo sobre los primeros años: los desgraciados Buffalo Springfield, la experiencia de su primer disco en solitario, su encontronazo con Crazy Horse y la aparición de su carismático EKTIN, la candilejas de CSNY, el lanzamiento de sus famosos ATG, Harvest, On The Beach, Tonight’ The Night, Zuma y su primera experiencia cinematográfica “Journey Through The Past”.

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Ya te gustaría pillar ahora el póster de Neil ¿verdad?

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… Se puede afirmar que la vida de Buffalo Springfield fue un desastre total desde su formación, en todos los aspectos excepto en el musical. Un grupo ciertamente desgraciado…

El primer LP de Buffalo Springfield sufrió de la inexperiencia de los productores. Los cambios de estudio y los inevitables problemas personales. A pesar de estar pésimamente grabado, destacan los cinco temas de Neil…

El segundo álbum se llamó “Buffalo Springfield Again” y es una maravilla. Pero su brillantez no ocultaba el hecho de que el quinteto no existía ya como grupo… Mientras yo enloquecía con “Again” y esperaba ávidamente el tercer LP, los Springfield se hundían a toda prisa…

… más tarde salió el LP póstumo “Last Time Around”… un disco rescatado por Jim Messina de entre las grabaciones que andaban desparramadas por los archivos de Atlantic… y sin embargo, un disco verdaderamente excelente… [y] …todavía quedan en los armarios material suficiente para otros tres LPs aunque parece que Stills no da el visto bueno a su aparición.

Yo vivía en Hollywood y era un piel roja de Hollywood. Después me trasladé a Topanga… entre montañas, en el campo… me casé, me establecí y empecé a apreciar lo que es vivir en un hogar. Entonces descubrí que era posible tener una vida en la que el rock’n’roll no tuviera nada que ver… Esas nuevas perspectivas quedaron plasmadas ampliamente en los surcos y la carpeta de “Neil Young”, un disco que venía madurando antes de la desaparición de Buffalo Springfield…

Sin embargo, el LP no causó demasiada impresión. Neil hizo una gira con su guitarra acústica y se encontró actuando en clubs medio vacíos: lo de dejar un conjunto famoso para trabajar como solista era todavía un concepto no digerido.

… el disco salió con una mezcla lamentable que subestimaba el poder de la voz de Neil y asfixiaba el encanto de las canciones. Más tarde, Reprise lo lanzó con una nueva mezcla que rescataba la espléndida música contenida en el plástico.

Una noche, Neil fue al Whisky A Go Go y se encontró con el sonido potente de una banda llamada Crazy Horse… Asombrado ante lo que estaba oyendo, Neil pidió que le dejaran tocar. Tras la jam de aquella noche, les rogó que le acompañaran en las sesiones para su próximo LP… “Everybody Knows This Is Nowhere” se grabó en las semanas siguientes…

Y hablando de superestrellas, llegamos a Crosby, Stills, Nash y Mister X…

…Stills hizo lo posible por lograr que se diera cabida a Young… Neil aportó unos elementos que faltaban en el trío… Mientras Crosby se perdía en utopías revolucionarias, Young se ocupaba de cuestiones más íntimas. Después de que Nash soltara sus cancioncillas, Neil contrarrestaba el almíbar… Y en contraste con Stills que tendía a pontificar… Young hacía partícipes a las gentes de sus sentimientos…

En “Dêjà Vu”, Young tiene el veinticinco por ciento del plástico…

La disensión interna de CSN&Y no permitió que grabaran otro disco en estudio…

…se puede decir que todos los años ha habido un intento de reformar el Cuarteto Milagroso. La resurrección más duradera ocurrió en 1974… dieron una extensa gira de grandes estadios que concluyó en Wembley.

Y al fondo, la sensación de estar haciéndolo-solo-por-dinero, rodeados de abogados, managers y contables para los que la música es un baile de cifras y porcentajes. Al final de la expedición, ni siquiera se atrevieron a editar las cintas en directo.

Sabía que iba a ser divertido. Era un grupo muy popular y fue fácil para mí… Creo que CSN&Y representa mucho más para la gente que para cualquiera de nosotros. La gente siempre se refiere a mí con Neil Young, de CSN&Y. Pero ese no es mi rollo, eso es simplemente algo que hago de vez en cuando.

…sin falsa modestia, creo que “After The Goldrush” fue el momento clave… representa el espíritu de Topanga Canyon.

…”After The Goldrush” era un disco lo suficientemente fuerte para llevar a Young al Olimpo del rock…

[En 1970] …dio un tour sin ningún acompañamiento. Es fascinante escuchar el disco pirata que se grabó entonces durante su actuación en el Music Center de Los Angeles.

Sin embargo, todos los proyectos se ven obstaculizados por problemas de salud… Y esa es la razón de que “Harvest” sea un disco tan sosegado. Físicamente era incapaz de tocar una guitarra eléctrica.

Cada uno de mis discos es para mí como la continuación de mi autobiografía… Mi rollo es expresar lo que anda por mi mente…

“On The Beach”… el sonido está más cuidado aunque esto no queire decir que sea un disco accesible…

Tonight’s The Night”… mira las fotos de Young y sus escritos en el folleto interior: peligro, peligro, peligro…

“Zuma”… existe la incómoda sensación de que no es todo lo que pudiera haber sido…

…Neil siente que un disco no debe ser obligatoriamente un producto bien acabado y primorosamente concebido sino una expresión de lo que el artista en ese momento…

Claro que durante esos años negros, Neil Young levantaba sospechas:

…¿y si su postura de ser introvertido y atormentado no es mas que una pose de un músico que carece de recursos literiarios para manifestar lo que está sintiendo?

Que sin embargo, claro, después de treinta años, esas sospechas ya han sido despejadas, aunque también fueron advertidas en su momento por gente tan poco sospechosa y tan diferente a Young como Lou Reed:

Antes de Zuma yo no podía aguantarle. No me interesaba en absoluto… Pero escucha “Danger Bird”… me hace llorar: es lo mejor que he escuchado en mi vida… ¡Qué control! ¡Qué tensión! Increíble.

Pero esto no es todo. Por si no fuera suficiente, el articulo se completa con un árbol genealógico de Neil hasta los tiempos de la Stills-Young Band y una discografía en la que se incluyó el desaparecido e inédito Homegrown y el doble LP de la banda sonora de ese raro experimento cinematográfico de 1972 y recientemente aparecido en los “Neil Young Archives”, titulado Journey Through The Past.


Ya sabes, para las imágenes se pueden ampliar pulsando sobre ellas.

Selecciona tres discos esenciales de tu colección.
La verdad es que no soy muy original, pero bueno, se trata de ser sincero, ¿no? Pues ahí vamos: “Harvest”, de Neil Young; “Highway 61″, de Bob Dylan; “Nevermind”, de Nirvana. Escucho estos discos con mucha frecuencia, y cuando pasa un poco de tiempo y vuelvo a ellos, siempre descubro algo nuevo.

Bob Dylan/Neil Young.
Me encantan los dos. De todos modos hay algunos discos en la discografía de Bob Dylan que me aburren un poco, y salvo alguna excepción muy puntual, todos los discos de Neil Young me parecen imprescindibles.

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Hoy, carambola de este músico-multi-proyecto. Ir al artículo.


Foto: Larry Cragg

El primero pertenece a la Rolling Stone y podrás leer cosas tan interesantes como…

… Young se lanza a un No Hidden Path y acaba 20 minutos después. La “escena” te inspirará tanto como una persecución de coches a alta velocidad en un thriller de acción. Es la canción más larga incluida nunca en una película.

Y más adelante…

Yo siempre le digo a la gente, absolutamente y sinceramente, si no eres un fan de Neil Young, no pierdas el tiempo. Segundo, si no amas la guitarra eléctrica, no vayas…

Recuerda con jactancia como en la premier de San Sebastián contó una 40 retiradas durante No Hidden Path, aunque al final recibió la ovación de más de 1800.

Y termina con una frase de titular…

La película no es genial. La película es simplemente una película. Él es genial. La película quiere llegar a ser algo con él.

Vía Rolling Stone.

La segunda entrega pertenece a una entrevista aparecida en MSN Entertainment: Demme seeks to capture, emulate rawness of Young in "Trunk Show”

Neil Young
Foto: Larry Cragg

Aunque un poco ya a trasmano, siguen apareciendo artículos sobre los Archives Vol. 1 de reciente aparición.

Uno de éstos ha salido en el Excelsior, de México, de las teclas de Joselo.

No aporta nada nuevo, aunque hace un buen compendio de lo que habitualmente sale en todos ellos y si quieres refrescar la memoria, viene bien tenerlo a mano.

Sí me ha hecho gracia un comentario que nada tiene que ver con Young…

Lo que es cierto es que aunque Neil Young tiene admiradores muy jóvenes, la mayoría de su público tiene más de 40 años. A esos viejitos de 40 les sigue entusiasmando abrir un paquete y encontrar discos y booklets que oler y tocar, además de escuchar.

Lo de viejito de 40 tiene mucha gracia. A algún niño de 20 o más podríamos enseñar muchas cosas, pero no es mi intención hacerlo aquí y ahora.

Lo que me ha llamado la atención es cómo se puede alguien extrañar (aunque sea muy joven) de que una persona quiera utilizar el mayor número posible de los sentidos que la Naturaleza y Darwin nos han procurado para hacer algo.

Vamos a ver chico, el acto de escuchar un disco es como practicar sexo. Nunca podrá ser buen sexo si lo resumimos en “llegar y topar”. Quizás por eso, muchas chicas se quejan de sus parejas. Estas cosas necesita un tiempo de dedicación previo ¿comprendes?

¿Tú sabes lo que es comprar un vinilo y realizar las ceremonias necesarias hasta que la aguja se posa delicadamente sobre uno de sus surcos y suena la primera nota?

¿Tu sabes el tacto que tiene? ¿Y el olor? ¿Y el sonido crujiente de la funda interior? ¿Y sabes lo divertido que es mirar sus fotos mientras lo escuchas?

Y ahora que lo pienso ¡Nunca los he probado! ¿A qué sabrá un disco? Desde luego que sepa a lo que sepa, sabrá mucho mejor que la descarga de un tono para el móvil. Sí desde luego… mucho mejor…

Yo tenía este artículo guardado en la cartera a la espera de un momento propicio para su publicación.

Neil Young quiere “salvar la música”

“La gente ya no entiende su valor”, asegura.

El Mundo

El cantante y guitarrista canadiense Neil Young asegura que su forma de tocar la guitarra "da asco", según declaró al diario italiano "La Repubblica".

"Toco una melodía, la repito continuamente, luego cambio de tonalidad", dice Young de su propio sonido a la guitarra, y añade que le da "asco" cuando escucha sus grabaciones.

También apunta que Jimi Hendrix es el único guitarrista que le ha influido y que en los años sesenta le seguía "en todo lo que hacía" porque era "lo mejor de entonces".

No obstante, el músico y compositor considera que sus puntos fuertes son "la melodía y el sentido del ritmo".

Además, Young cree que "la gente ya no entiende el valor de la música" y que su "responsabilidad" es "salvar esta forma de arte".

"En mi ciudad (Toronto) la música es Dios. Así que tengo que estar al máximo, como si mis días hubieran acabado, cuando en realidad tengo todavía muchos por delante", indica Young.

Por ello, considera que es su responsabilidad "demostrar que es posible ofrecer música de calidad superior y con un contenido profundo" y que, por ahora, lo está haciendo.

Y lo hice por un motivo: no me cuadraba esa expresión en boca de Neil Young.

Ahora, el tiempo y la entrevista publicada en Guitar World y traducida en This Is Rock, me dan la razón.

Ya Pepe se dio cuenta desde un primer momento y así lo hizo notar en sus comentarios. ¡Muy bien Pepe!

El caso es que el término “lamentable” es creíble en la forma de pensar de Young, y de lamentable a asco va un buen trecho, claro que vende igual.

Cosas de los periodistas.

Ningún escrito que empezara de una forma tan poética como…

La noche tiene un latido. Es a veces la caída de las guayabas en la terraza lo que revela por un instante su ritmo; o, más contundentes, los impactos de los aguacates que el viejo árbol del jardín de afuera deja caer como sobre un tambor en lo más alto de la noche. Dádivas de las que se desprende distraídamente, como lo hace un viejo señor al paso de un menesteroso. Toda la tarde estuvo trabajando el jazmín su olor, como un derviche que repite cada vez con mayor refinamiento y tensión sus giros, hasta que, al abrir la puerta de la entrada, el intrincado trabajo de la enredadera golpea la cara como un ramalazo de felicidad.

y continuara en otros de sus párrafos con hablando de…

Lugares revisitados: Massiel, 1968… …la cantante española entona el clásico de Luis Eduardo Aute: Rosas en el mar…

Me haría pensar que encontraría unas líneas como…

…Queda la interpretación de Crosby, Stills y Nash de su Suite Judy Blue Eyes (¿Cómo puedes atrapar a un gorrión?); y luego, el trío encuentra su mejor momento cuando se completa con el enorme Neil Young, de Sea of Madness y Wooden ships…

Pero sí, ese artículo existe, ha salido del teclado de Juan Palomar y lo puedes encontrar en El Informador. Un momento para gozar, sin dudarlo un segundo.

Siempre presentes en los principales festivales, Crosby, Stills & Nash continuaron sus carreras alternando discos solistas y regresos del grupo, con o sin el episódico Neil Young.

Neil Young sobre todos

De todos los artistas de Woodstock, Young fue el que mejor reactualizó su estilo, con constantes regresos al folk, country y rock de garaje e intentando incluso explorar la música electrónica.

En la década de los noventa, Neil Young se convirtió en la figura de una nueva generación de músicos (Sonic Youth, Nirvana…) inspirados por su música bruta y sus textos sombríos.

Sacado de EcoDiario.

Artículo en el que se habla de estos tres iconos de la música a caballo entre dos siglos.

…Neil Young, quien se reconoce por su lado esencialmente roquero, no tan urbano y arraigado como Dylan, ni tan poético y melancólico como Cohen, pero igual de transgresor e inspirador…

Visto en El Informador.

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