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Selecciona tres discos esenciales de tu colección.
La verdad es que no soy muy original, pero bueno, se trata de ser sincero, ¿no? Pues ahí vamos: “Harvest”, de Neil Young; “Highway 61″, de Bob Dylan; “Nevermind”, de Nirvana. Escucho estos discos con mucha frecuencia, y cuando pasa un poco de tiempo y vuelvo a ellos, siempre descubro algo nuevo.

Bob Dylan/Neil Young.
Me encantan los dos. De todos modos hay algunos discos en la discografía de Bob Dylan que me aburren un poco, y salvo alguna excepción muy puntual, todos los discos de Neil Young me parecen imprescindibles.

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Hoy, carambola de este músico-multi-proyecto. Ir al artículo.


Foto: Larry Cragg

El primero pertenece a la Rolling Stone y podrás leer cosas tan interesantes como…

… Young se lanza a un No Hidden Path y acaba 20 minutos después. La “escena” te inspirará tanto como una persecución de coches a alta velocidad en un thriller de acción. Es la canción más larga incluida nunca en una película.

Y más adelante…

Yo siempre le digo a la gente, absolutamente y sinceramente, si no eres un fan de Neil Young, no pierdas el tiempo. Segundo, si no amas la guitarra eléctrica, no vayas…

Recuerda con jactancia como en la premier de San Sebastián contó una 40 retiradas durante No Hidden Path, aunque al final recibió la ovación de más de 1800.

Y termina con una frase de titular…

La película no es genial. La película es simplemente una película. Él es genial. La película quiere llegar a ser algo con él.

Vía Rolling Stone.

La segunda entrega pertenece a una entrevista aparecida en MSN Entertainment: Demme seeks to capture, emulate rawness of Young in "Trunk Show”

Neil Young
Foto: Larry Cragg

Aunque un poco ya a trasmano, siguen apareciendo artículos sobre los Archives Vol. 1 de reciente aparición.

Uno de éstos ha salido en el Excelsior, de México, de las teclas de Joselo.

No aporta nada nuevo, aunque hace un buen compendio de lo que habitualmente sale en todos ellos y si quieres refrescar la memoria, viene bien tenerlo a mano.

Sí me ha hecho gracia un comentario que nada tiene que ver con Young…

Lo que es cierto es que aunque Neil Young tiene admiradores muy jóvenes, la mayoría de su público tiene más de 40 años. A esos viejitos de 40 les sigue entusiasmando abrir un paquete y encontrar discos y booklets que oler y tocar, además de escuchar.

Lo de viejito de 40 tiene mucha gracia. A algún niño de 20 o más podríamos enseñar muchas cosas, pero no es mi intención hacerlo aquí y ahora.

Lo que me ha llamado la atención es cómo se puede alguien extrañar (aunque sea muy joven) de que una persona quiera utilizar el mayor número posible de los sentidos que la Naturaleza y Darwin nos han procurado para hacer algo.

Vamos a ver chico, el acto de escuchar un disco es como practicar sexo. Nunca podrá ser buen sexo si lo resumimos en “llegar y topar”. Quizás por eso, muchas chicas se quejan de sus parejas. Estas cosas necesita un tiempo de dedicación previo ¿comprendes?

¿Tú sabes lo que es comprar un vinilo y realizar las ceremonias necesarias hasta que la aguja se posa delicadamente sobre uno de sus surcos y suena la primera nota?

¿Tu sabes el tacto que tiene? ¿Y el olor? ¿Y el sonido crujiente de la funda interior? ¿Y sabes lo divertido que es mirar sus fotos mientras lo escuchas?

Y ahora que lo pienso ¡Nunca los he probado! ¿A qué sabrá un disco? Desde luego que sepa a lo que sepa, sabrá mucho mejor que la descarga de un tono para el móvil. Sí desde luego… mucho mejor…

Yo tenía este artículo guardado en la cartera a la espera de un momento propicio para su publicación.

Neil Young quiere “salvar la música”

“La gente ya no entiende su valor”, asegura.

El Mundo

El cantante y guitarrista canadiense Neil Young asegura que su forma de tocar la guitarra "da asco", según declaró al diario italiano "La Repubblica".

"Toco una melodía, la repito continuamente, luego cambio de tonalidad", dice Young de su propio sonido a la guitarra, y añade que le da "asco" cuando escucha sus grabaciones.

También apunta que Jimi Hendrix es el único guitarrista que le ha influido y que en los años sesenta le seguía "en todo lo que hacía" porque era "lo mejor de entonces".

No obstante, el músico y compositor considera que sus puntos fuertes son "la melodía y el sentido del ritmo".

Además, Young cree que "la gente ya no entiende el valor de la música" y que su "responsabilidad" es "salvar esta forma de arte".

"En mi ciudad (Toronto) la música es Dios. Así que tengo que estar al máximo, como si mis días hubieran acabado, cuando en realidad tengo todavía muchos por delante", indica Young.

Por ello, considera que es su responsabilidad "demostrar que es posible ofrecer música de calidad superior y con un contenido profundo" y que, por ahora, lo está haciendo.

Y lo hice por un motivo: no me cuadraba esa expresión en boca de Neil Young.

Ahora, el tiempo y la entrevista publicada en Guitar World y traducida en This Is Rock, me dan la razón.

Ya Pepe se dio cuenta desde un primer momento y así lo hizo notar en sus comentarios. ¡Muy bien Pepe!

El caso es que el término “lamentable” es creíble en la forma de pensar de Young, y de lamentable a asco va un buen trecho, claro que vende igual.

Cosas de los periodistas.

Ningún escrito que empezara de una forma tan poética como…

La noche tiene un latido. Es a veces la caída de las guayabas en la terraza lo que revela por un instante su ritmo; o, más contundentes, los impactos de los aguacates que el viejo árbol del jardín de afuera deja caer como sobre un tambor en lo más alto de la noche. Dádivas de las que se desprende distraídamente, como lo hace un viejo señor al paso de un menesteroso. Toda la tarde estuvo trabajando el jazmín su olor, como un derviche que repite cada vez con mayor refinamiento y tensión sus giros, hasta que, al abrir la puerta de la entrada, el intrincado trabajo de la enredadera golpea la cara como un ramalazo de felicidad.

y continuara en otros de sus párrafos con hablando de…

Lugares revisitados: Massiel, 1968… …la cantante española entona el clásico de Luis Eduardo Aute: Rosas en el mar…

Me haría pensar que encontraría unas líneas como…

…Queda la interpretación de Crosby, Stills y Nash de su Suite Judy Blue Eyes (¿Cómo puedes atrapar a un gorrión?); y luego, el trío encuentra su mejor momento cuando se completa con el enorme Neil Young, de Sea of Madness y Wooden ships…

Pero sí, ese artículo existe, ha salido del teclado de Juan Palomar y lo puedes encontrar en El Informador. Un momento para gozar, sin dudarlo un segundo.

Siempre presentes en los principales festivales, Crosby, Stills & Nash continuaron sus carreras alternando discos solistas y regresos del grupo, con o sin el episódico Neil Young.

Neil Young sobre todos

De todos los artistas de Woodstock, Young fue el que mejor reactualizó su estilo, con constantes regresos al folk, country y rock de garaje e intentando incluso explorar la música electrónica.

En la década de los noventa, Neil Young se convirtió en la figura de una nueva generación de músicos (Sonic Youth, Nirvana…) inspirados por su música bruta y sus textos sombríos.

Sacado de EcoDiario.

Artículo en el que se habla de estos tres iconos de la música a caballo entre dos siglos.

…Neil Young, quien se reconoce por su lado esencialmente roquero, no tan urbano y arraigado como Dylan, ni tan poético y melancólico como Cohen, pero igual de transgresor e inspirador…

Visto en El Informador.

Gabi encontró este artículo y esta caricatura en una revista de Bilbao que se llama GPS (Guía para salir) y lo envió en su día a mi correo, lo que pasa es que en Junio lo he tenido como una selva.

Pero bueno, ya le he puesto remedio y aquí lo tienes. Ya sabes… para ampliar, pulsa sobre la imagen.



Neil Young
poeta de voz susurrada e imposible.
Guitarrista incorrecto y emocionante.
Autor intermitente,
básico, clásico, necesario.
Padre de estilos, corrientes,
movimientos y artistas.
Hijo de su tiempo,
compañero de viaje.
Neil Young,
grande, muy grande.

Mikel Erentxun

Gracias Gabi. Efectivamente, el poema de Mikel es bonito.

En Clash Music ha desgranado los NY Archives Vol. 1 disco a disco. Está en inglés, eso sí… http://www.clashmusic.com/reviews/neil-young-archives-vol-1

Extenso título y extenso artículo el que me encontré en Soitu.es, escrito por Gines, en el que da un repaso a la carrera musical del Tío Neil para terminar hablándote del último disco, Fork In The Road y de la inminente gira que empieza dentro de 4 días.

La luz procedente de un foco extrae brillo de oro y fuego a la guitarra, repleta de sentido por encontrarse entre las manos de un Neil Young en pleno éxtasis interpretativo. Su cabellera rebelde, larga y rala al tiempo, se recorta encrespada contra el fondo oscuro, apenas se distingue el contorno de un enorme amplificador .Mayestático, elegante, poseído y sobrio a la vez. La regia soledad del artista emerge desde la inmensidad eléctrica de alguno de sus sulfurosos riffs, despeñados contra la furia contenida de algún acople.

La imagen refleja con precisión y austeridad toda la fuerza de una puesta en escena sólo al alcance de los muy grandes.

Neil Young lo es.

A propósito de una de las fotos aparecidos en Ruta 66, pero que a mi me ha traído a la memoria una escena del concierto de París del 15 de Febrero de 2008.

“Fork in the road” es su nuevo trabajo. Inspirado en su Lincoln Continental del 59. Todo el CD gira en torno al concepto de coches y carreteras, una especie de “Crónicas de motel” hilvanadas por unas guitarras intensas, certeras, aceradas, con músculo y recia envergadura. Rock pergeñado con mucha clase, demostrando que el abuelo sigue en plena forma. Música enérgica que evoca en el oyente viajes, recuerdos, el grave ronroneo de un fiel diesel alejándonos de donde no queríamos estar y acercándonos a la única Tierra Prometida posible, aquella que habita en las catárticas canciones que amamos y cuya escucha nos redime de nuestra vana condición. Canciones como las que siempre ha compuesto el inmenso Neil Young.

Neil Young probablemente tampoco sepa cómo y por qué ha llegado a la edad que ha llegado, sufriendo tanto desgarro. Habrá quien diga que es milagro, o puro azar, como si hubiese algo puro ya. Pero su guitarra suena, como si fuese la de un joven recién iniciado en las artes de la vida y de la ilusión. Ahí está la diferencia. Ojo; viene a la ciudad.

Se refiere a Donostia, naturalmente, porque ese texto pertenece a un artículo de Felipe Juaristi, publicado en el Diario Vasco en el que el autor hace algunas reflexiones sobre el sentido de la vida y en el que, con muy bien criterio (¡Sí, señor!) dirige su mirada hacia nuestro Tío.

La revista de Mayo dedica la portada y un extenso artículo interior a nuestro Tío Neil y a su próxima actuación en el Forum barcelonés.

Haz clic sobre la imagen pata ir a la página de la revista.

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Gracias a Johnphillips por el aviso.

Como ves, la cosa está que arde en la prensa hispana. Gracias al montón de corresponsales que me mantienen al día (algún día tendré que pagaros una ronda ;-)

Ese es el título del blog que he descubierto. No es exclusivo de Neil, pero sí le dedica uno de sus posts.

Ir a The Best Music of the World.

«Fork in the road», nuevo álbum de Nel Young

Neil Young regresa con un disco áspero, crudo y sin contaminantes

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Danel EMAZABEL | DONOSTIA

Neil Young, músico y cineasta ocasional con el sobrenombre de Shakey, pronto empieza a tocar en bandas del instituto, lugar donde forma un grupo instrumental en la onda The Shadows, los Squires. Poco a poco comienzan a ganarse un nombre y a tocar en salas de Manitoba y Ontario. En una de esas citas coinciden con un grupo de folk-rock estadounidense liderado por un desconocido Stephen Stills, rápidamente se hacen amigos y quedan en verse algún día en Los Ángeles, California.

En el verano del 65, The Squires se separan y Neil vuelve a Toronto, donde se junta con Mynah Birds, banda liderada por Rick James (conocido más tarde por grabar hits de música disco), quien pronto consigue un contrato con el sello Motown. En una de las sesiones de grabación Rick es detenido por desertar del Ejército, por lo que la banda se ve forzada a separarse. Una noche, en un bar de los habituales de Toronto, Young y Bruce Palmer, bajista de Mynah Birds, escuchan «California dreamin», de Mamas and the Papas. En ese momento Neil tiene una visión «nos vamos a California a convertirnos en rock stars». Días después la pareja se encuentra cargando sus pocas pertenencias en el maletero del destartalado Pontiac negro funerario propiedad de Young.

Con un acelerón dejan atrás la ciudad de Toronto y con otro ponen rumbo hacia Los Ángeles al grito de «Hoy Toronto, mañana el mundo». Lo curioso del asunto es que su intención pasa por localizar en la gran ciudad a su amigo Stephen Stills, del que desconocen cualquier dirección, incluso si todavía sigue allí. «Pasamos cinco días -comenta Young- paseando por Sunset Boulevard, buscando a Stephen, simplemente preguntábamos a la gente si conocían a un tal Stephen Stills. Viendo que no lo encontrábamos, decidimos ir a San Francisco. Cogimos el coche y pusimos rumbo, pero la casualidad quiso que en un atasco alguien comenzara a gritarme. Miro a un lado y descubro en una furgoneta blanca al mismo Stephen y a un amigo suyo, Richie Furay». En realidad, no lo sabían, pero la historia sí: acababa de nacer Buffalo Springfield.

Folk-rock en Los Ángeles

Fusionando rock, folk y country, Buffalo Springfield se ganan inmediatamente a la gente con sus conciertos en el Whisky a Go Go de L.A., dejando tres discos: «Buffalo Springfield» (1966), que incluía el himno generacional «For what is worth», inspirada en las revueltas de Los Ángeles, «Buffalo Springfield again» (1967) y «Last time around» (1968), donde ya se intuía la capacidad creativa de Young en canciones como «Mr. soul», «Broken arrow» y «I am a child». A finales del 68 entraría en escena una persona muy importante en la carrera de Young: su mánager hasta el día de hoy, Elliot Roberts. La relación entre ambos nace cuando B. S. necesitan mánager. Escogen a un amigo de Joni Mitchel llamado Elliot, quien pronto se da cuenta de lo difícil que es tratar con uno de los miembros de la banda, Neil Young. Cuenta Elliot: «En un descanso de una de las giras, me tomé una hora libre para jugar al golf. Cuando volví, me dijeron que Neil me había despedido. Al parecer, estaba algo enfermo y necesitaba que le llevase al médico. Me dijo: `no quiero un mánager que juegue al golf, quiero a uno que se preocupe por la banda’. Intenté disculparme muchas veces, pero para él era como si no existiese». «Un día -prosigue Elliot- estaban B. S. en Santa Mónica probando sonido. Subí al escenario para saludar, pero Neil, en cuanto me vio, mandó parar la prueba y me dijo: `Vete de aquí, que te jodan’. Acabé llorando». Lo curioso del asunto es que Neil estaba jugando turbio, pues lo único que deseaba es que Elliot dejara de ser mánager de los B. S. y contratarlo él para su carrera en solitario.

Escapando del bullicio de Los Ángeles, Young se muda a Topanga Canyon, un pueblo semijipi a menos de una hora de la ciudad. Elliot le consigue un contrato con Reprise, aunque con la ayuda del productor Jack Nitzche. «Jack fue el que más me ayudó, creía en mí», señala Neil. En enero de 1969 tiene ya en la calle «Neil Young». De inmediato se junta con una banda que conocía de los primeros Buffalo Springfield y que se convierte en piedra angular de su carrera, The Rockets, reconvertidos poco después en Crazy Horse, con Danny Whitten, Billy Talbot y Ralph Molina.

Con «Neil Young» aún caliente, en un par de semanas graban «Everybody knows this is nowhere», y en mayo de 1969 ya está en la calle. El disco, creado con Neil en estado febril, incluye tres canciones («Cinnamon girl», «Down by the river» y «Cowgirl in the sand») donde ya se vislumbra el sonido eléctrico marca de Neil Young y Crazy Horse.

Disfrutando ya de cierta fama, Young se une a Crosby, Stills y Nash, cuarteto que en 1970 deja el imprescindible «Deja vu», y donde gestan la banda sonora de la música protesta de la guerra de Vietnam en canciones como «Ohio», inspirada en el asesinato por la Guardia Nacional de cuatro estudiantes que protestan en la Universidad de Kent contra la guerra de Vietnam. Tocan en el mítico festival de Woodstock, experiencia no muy enriquecedora para Neil: «Usaron la música para hacer negocio, fue el comienzo del uso del r’n'r con fines comerciales. Todos los músicos estaban en plan rollo Hollywood, mirando a las cámaras».

La carrera de Neil en solitario sigue en marcha, graba el exitoso «After the gold rush» (1970) junto a Crazy Horse y un joven Nils Lofgren, más tarde miembro de la E. Street de Springsteen. El disco muestra canciones acústicas como «Tell me why», poesía extraterrestre al piano como «After the gold rush» y energía rock como la musculosa «Southern man». Tras el disco, Neil se muda de Topanga Canyon a un rancho próximo a San Francisco, al que bautiza Broken Arrow. Aquí encuentra la inspiración para nuevas composiciones como «Old man» y «Heart of gold», que presenta en una gira acompañado con piano, guitarra y, por primera vez, armónica. La gira queda documentada en el reciente «Neil Young archives live at Massey Hall». Preparado para grabar nuevo material -seguramente su disco más conocido «Harvest» (1972)-, se junta con una banda de músicos de sesión de Nashville, Stray Gators, que incluye a músicos importantes para la futura carrera de Neil, Ben Keith (presente en su actual gira) y Tim Drummond. «Tienes que coger a Ben Ketih para tocar la steel guitar Neil, es como cuando entra lentamente la niebla por San Francisco y cubre toda la ciudad, así es como toca Ben», le aconsejan. «Harvest» es todo un éxito, al tiempo que le single «Heart of gold» se convierte en su único número uno. No obstante, las cosas no se iban a poner nada fáciles para Neil. La muerte por sobredosis del guitarrista de los Crazy Horse, Danny Whitten y de su roadie de los tiempos de Crosby, Still, Nash & Young, Bruce Berry, sumergen a Neil en una espiral de destrucción y pesimismo que comienza con «Times fades away» (1973), donde la botella de tequila José Cuervo era un miembro más del grupo, y acaba con la muerte del sueño jipi con «Tonight’s the night» (1975).

Rodando al presente

Con la nueva versión de los Crazy Horse, que incluye al guitarrista Frank Sampedro, edita el rockero «Zuma» (1975), con el polémico «Cortez the killer», inspirada en la brutal conquista de México por parte de Hernán Cortés, motivo por el cual, el disco es censurado en la España franquista. Impulsado por la revolución musical impuesta por los Sex Pistols, abraza el punk, subiendo la intensidad sónica y literal: «Mejor quemarse que morir oxidado», sentencia, al tiempo que se publica «Rust never sleeps» (1979), donde no abandona su lado acústico.

El comienzo de los 80 representa otra época crítica en su carrera: nace su segundo hijo Zeke, con discapacidad mental al igual que el primero, y abandona Reprise para fichar por Geffen en 1982. Es acusado falsamente de defender a Reagan por una declaración mal interpretada. En 1987 es expulsado de Geffen por editar música anticomercial, discos que van desde la música electrónica con sintetizadores y vocóder a revisiones de rockabilly y country. En el 88 vuelve al sello Reprise y edita el disco de blues/soul «This notes for you», donde critica el patrocinio de discos y giras por parte de compañías como Pepsi: «No canto para Pepsi, no canto para Coca Cola, no canto para Bud, no canto para Miller. No he cantado para políticos, estas notas son para ti».

Y para los fans son el resto de sus años, encuentra el equilibrio con notables discos: «Freedom», «Ragged glory», «Harvest moon»… Supera un aneurisma, pierde a su padre, al que le dedica «Praire wind», graba «Living with war», proclama contra Bush, «Chrome dreams» y ahora se redescubre con «Fork in the road».

FORMATOS

«Fork in the road» se publica en formato cedé normal al precio de 19 euros, además de una edición especial con DVD, que sube a los 23. El DVD contiene siete vídeos, tres de ellos con grabaciones en directo.

DIRECTO

Neil Young estará actuando el 31 de mayo en el Velódromo de Anoeta de Donostia. En el inicio de su actual gira incluye: «Hey hey, my my…», «Cortez the killer», «Heart of gold», «Tonight’s the night» y, entre otras, «All Along The Watchtower.

Diez canciones de carretera plenas de vida y sucio rock

Cargado de fuerza en este final de década: contacto con sus seguidores mediante su web, giras, discos con regularidad, sus archivos históricos… Young une esfuerzos en 2008 con el ingeniero de motores eléctricos Jonathan Goodwin, con la intención de adecuar su viejo Lincoln Continental del 59 a la energía eléctrica y señalar al mundo que el cambio es posible, como señala a lo largo de «Fork in the road», su reciente álbum.

Comenta un viejo amigo mío que le parece que Neil ha pinchado esta vez. La primera impresión puede ser adecuada, pues Young ha editado su álbum menos elaborado de los últimos años. Un disco crudo, urgente, grabado durante la última gira y con una base mínima: batería seca, bajo como un pistón, guitarras más distorsionadas que nunca y una slide chirriante en ocasiones. Pero dale una segunda oportunidad y las impresiones pueden cambiar.

El disco se inspira, como muchas canciones de Young, en motivos como un coche, la carretera o la necesidad de hacer algo por el mundo cambiando comportamientos… Desde este prisma, lo cierto es que una vez que te subes al Lincoln, el disco funciona como un motor: áspero como las carreteras de EEUU en «When worlds collide» o quemando boggie-hard en «Fuel line». Viaje que continúa el viaje con guitarras clásicas marca de la casa y con la eterna pregunta del viejo jipi: ¿Una canción, «Singin a song», es suficiente para  cambiar el mundo? Destila puro garage rock en «Johnny magic», dedicada al propio Jonathan Goodwin.

El motor gripa un poco en ese riff con aires rap-funk pertenecientes a «Cought up the bucks» y que habla de la crisis económica mundial («A dónde se ha ido el dinero»). Sube revoluciones en «Get behind the wheel», blues acelerado heredero de la época «Greendale». Se sale de la carretera suavemente en la floja "Off the road" y vuelve a sentirse cómodo conduciéndolo bajo «Hit the road»: «Llena el depósito, dale a la llave, tu satisfacción está garantizada», canta.

Young se toma un respiro en «Light a candle», donde propone dejar un mundo mejor a las generaciones posteriores: «Enciende una vela en la oscuridad para que otros vean más adelante, enciende una vela cuando te vayas», única canción del disco con textura acústica.

El viaje del Lincoln acaba con la canción que da título al álbum, «Fork in the road», seguramente el mejor momento de los diez cortes. Young quema ruedas a ritmo de un acelerado y brioso boggie-rock.

D. E.

Un interesante artículo aparecido en el diario vasco Gara en el que se hace un repaso a la carrera de Neil Young y una crítica al trabajo recién puesto en circulación: Fork In The Road. Reproducido con autorización del propio Dane. Gracias.

El artículo original lo puedes ver en este enlace.

Atentos que el mes que viene tendremos que asaltar los kioskos en busca de este revista.

¿Te imaginas quién viene en portada?

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Todavía no se nada más, pero el artículo promete.

Gracias Jordi por el chivatazo.

Neil Young abrirá su próxima gira europea en el Primavera Sound
  1. El músico canadiense ofrecerá un concierto de dos horas y media el sábado 30 de mayo

Neil Young actuará en el Primavera Sound. Dicho así suena un poco bestia, incluso exagerado, pero es totalmente cierto. Más de 22 años después de su mítico concierto en el Palau d’Esports, el rockero canadiense volverá a actuar en Barcelona. Será el sábado 30 de mayo en el Parc del Fòrum y en calidad de monumental broche de oro a la programación de un festival que llevaba meses peleando por su presencia. Pese a ser un festival, Young ha insistido en que quiere tocar dos horas y media.

Así empieza el artículo aparecido en este medio de la mano de Nando Cruz.

Me ha llamado la atención la insistencia en varios medios sobre la duración del concierto. Así, a primera vista, parece mucho tiempo, pero he estado consultando algunos conciertos recientes y sí, es raro el que no pasa de las dos horas.

Pero lo importante de este concierto no está en la duración, sino en otra cosa…

El concierto será, además, el primero de la gira europea de presentación de su nuevo disco, Fork in the road.

Si esto es exacto, con toda seguridad, las orejas que estén en Barcelona ese día serán las primeras en escuchar en directo los temas del Fork In The Road, una vez el disco en la calle, sobre todo ese tema Johnny Magic que tanto nos pica la curiosidad.

Pero las curiosidades de este Festival no se se van a quedar en esto, porque las relaciones existentes entre Neil Young y Sonic Youth hace posible que tengamos alguna sorpresa en las actuaciones de alguno de ellos, y si no, al tiempo.

También el artículo recoge una petición poco usual: por lo que cuenta el artículo, los miembros de Yo La Tengo han manifestado su intención de quedarse en Barcelona para presenciar la actuación del Tío Neil, a pesar de que ellos actuarán dos días antes.

Desde luego que es de admirar la capacidad negociadora de las personas que han llevado adelante esta contratación. Su esfuerzo ha logrado dar un notable empujón a este festival, y precisamente un año en el que los aires de crisis han llevado a otros a la suspensión.

Ya solo falta que los responsables de la programación se tomen un interés similar a la hora de programar los otros escenarios en el tiempo Young y no nos castiguen con el maldito pum-chim, pum-chim (sobre todo en la parte acústica) como ya ocurrió en el último, que tan mal recuerdo y pocas ganas de repetir nos dejó. Comprendo que les será difícil encajar algo paralelamente a Neil, pero dado que han conseguido una joya, lo menos que se espera de ellos es que demuestren que saben lo que tienen entre manos, que son profesionales de la música y no del espectáculo como lo es el propio Neil Young. Quizás ese sea uno de los secretos de su permanencia, ¿no crees?

Leer el artículo original.

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Naturalmente también hay otros medios que han dedicado un espacio al concierto de Neil Young, pero hasta ahora, es más de lo mismo.

Ahora Neil Young se ha convertido en periodista. Ha publicado en el Boston Globe un artículo de opinión sobre la necesidad de luchar ahora por las granjas americanas. Y lo ha hecho en calidad de miembro de Farm Aid, ya sabes esa organización a la que pertenecen también Wllie Nelso y John Mellencamp y que organiza todos los años un festival a beneficio de los granjeros.

Leer el artículo de Neil.

Visitar la página de Farm Aid.

Ahora Neil Young se ha convertido en periodista. Ha publicado en el Boston Globe un artículo de opinión sobre la necesidad de luchar ahora por las granjas americanas. Y lo ha hecho en calidad de miembro de Farm Aid, ya sabes esa organización a la que pertenecen también Wllie Nelso y John Mellencamp y que organiza todos los años un festival a beneficio de los granjeros.

Leer el artículo de Neil.

Visitar la página de Farm Aid.

En este otro artículo de Sebas Alonso que se publica en Soitu.es, se da un repaso a lo que llama el oligopolio del indie norteamericano. Si lo quieres leer, arriba tienes el enlace.

Yo te lo traigo aquí porque me llama la atención algo que dice en su último párrafo…

Casi todos comparten la creencia de que Estados Unidos no sólo es hip-hop, citan como influencia a Neil Young, Dylan o Loretta Lynn…

La importancia y la influencia de la música de Neil Young es algo que nosotros ya sabemos (o presentimos), pero a mí por lo menos, me hace mucha ilusión verlo por escrito en los medios. Aunque sea un mérito que comparte con el primo Bob, je,je (es broma, tranqui)