Archivos en la Categoría: csny

Impresionante estos gráficos. Con ellos puedes montar el árbol genealógico de CSN&Y y The Byrds, y sus correspondientes ramificaciones por Flying Burrito Brothers, Manassas, Eagles y Poco, así como su relación con la Stills Band y a Hillman-Furay Band.

Una joya.

byrds_family_tree_1byrds_family_tree_2

Extraído de 

http://www.urban.ne.jp/home/koa7/byrdstree.htm 

gracias a la información que nos ha enviado Manuel R. Baraibar

Hace tiempo que no aparece por estas páginas algún concierto de Crosby, Stills, Nash & Young. La verdad es que su dos últimos tours fueron cubiertos estupendamente y pocas cosas se quedaron en el tintero.

Ahora, dos de esas cosas han salido a la luz de la mano de nuestro colega de fatigas tbugsett en Dime A Dozen. Se trata del concierto de Nashville de 2000 y el concierto de Atlantic City de 2002. ¡A disfrutarlos!

Crosby, Stills, Nash & Young
2000-03-09
Gaylord Entertainment Centre , Nashville, Tennessee

AUD > DAT master > CDR > EAC > wav > flac
Master: VT. Oade Bros. mics > Sony D8 DAT

Disc 1:
01. Carry On
02. Southern Man
03. Stand and Be Counted
04. Pre-Road Downs
05. Heartland
06. 49 Bye-Byes
07. Slowpoke
08. Marrakesh Express
09. Faith In Me
10. Almost Cut My Hair
11. Cinnamon Girl
Disc 2:
01. Helplessly Hoping
02. Our House
03. Old Man
04. Dream For Him
05. Someday Soon
06. Looking Forward
07. After The Gold Rush
08. Guinnevere
09. Out Of Control
10. Seen Enough
11. Teach Your Children
Disc 3:
01. Intro
02. Woodstock
03. Long Time Gone
04. Ohio
05. Love The One You’re With
06. Down By The River
07. Encore break
08. For What It’s Worth
09. Rockin’ In The Free World

 

Crosby, Stills, Nash & Young
2002-03-09
Mark G. Estess Arena @ Trump Taj Mahal, Atlantic City, New Jersey

Unknown source. CDR in trade > EAC > wav > flac

CD1:
01. Carry On>Questions
02. Military Madness
03. Goin’ Home
04. Wooden Ships
05. Feed The People
06. You’re My Girl
07. I Used To Be A King
08. Southern Man
09. Southern Cross
10. Almost Cut My Hair
11. Cinnamon Girl
CD2:
01. Helplessly Hoping
02. Our House
03. Old Man
04. Guinnevere
05. The Lee Shore
06. Harvest Moon
07. Ole Man Trouble
08. Half Your Angels
09. Suite: Judy Blue Eyes
10. 7th Inning Stretch
CD3:
01. Let’s Roll
02. Long Time Gone
03. Two Old Friends
04. Woodstock
05. Rockin’ In The Free World

06. Teach Your Children

“… hablando de Crosby, Stills, Nash y, a veces Young, solía encontrarme a menudo con ellos. Graham Nash era una persona de aire inofensivo, que se comportaba siempre con mucha educación. Neil Young era un buen tipo que me había proporcinado el nombre de los New Barbarians para mi banda. Me contó que allí en Canada, de donde él era, había un grupo llamado los Barbarians, y me sugirió que bautizara a mi banda los New Barbarians que es lo que finalmente hice.
Siempre que pienso en Stephen Stills, nunca puedo olvidar que Keith lo detestaba. No podía soportarlo, y no había nada que Stephen pudiera hacer para cambiarlo. En una ocasión que compartimos estudio en Nueva York, en Atlantic Records, Stephen quiso tocar con una de las guitarras de Keith, pero éste se negó, y de hecho guardó bajo llave todas sus guitarras para que él no pudiera tocarlas. Luego puso un cartel en la puerta que decía: PROHIBIDA LA ENTRADA A STEPHEN STILLS…
Quien decididamente no sabía drogarse como es debido era David Crosby. Solía mezclar… Se lo vi hacer una noche en la cocina de Alan Pariser, y al cabo de unos segundos se desplomó en el suelo. Pensé: “De esta no sale”. Pera esa noche lo vi morirse unas cinco veces. Y al final siempre acababa volviendo a la vida…”

Ron Wood: “Memorias de un Rolling Stones” Páginas 186-187. Editorial GLOBALrhythm

Al final parece que vamos a tener una edición subtitulada en castellano de la película CSNY / Deja Vu de Neil Young. Se espera para mediados de Marzo.

Ya ha sido anunciada en la revista digital Efe Eme y está a la venta Zona DVD, entre otras.

Para más información, pica en los enlaces.

Características del DVD:

  • Contenido: 1 Disco.
  • Imagen: 1.78:1 16/9 anamórfica.
  • Audio: Dolby Digital 5.1 Inglés. Dolby Digital 2.0 Inglés.
  • Subtítulos: Castellano.

Contenido Extra:

  • Tráiler.
  • 10 videos del disco Living With War, de Neil Young.
  • Video Find The Cost Of Freedom.
  • Video Families.
  • Biografías.
  • Mapa interactivo de la gira Freedom of Speech.
  • Otros títulos.

csny_dejavu_2006_1

csny_dejavu_2006_2

Como complemento al aviso de Antonio del pasado día 25, os reproduzco reseña aparecida en el nº 248 de La Luna de Metrópoli del diario El Mundo.
Ya sabes, para leerla pincha encima.

Como complemento al aviso de Antonio del pasado día 25, os reproduzco reseña aparecida en el nº 248 de La Luna de Metrópoli del diario El Mundo.
Ya sabes, para leerla pincha encima.


Dijous 29, a les 00.10, al 33.

Aquesta setmana l’Sputnik emet la segona part de “CSNY / Déjà Vu”: un documental dirigit pel mateix Neil Young sota el seu àlies cinematogràfic, Bernard Shakey, que segueix el grup durant la controvertida gira. Fans, mitjans de comunicació i veterans de la guerra de l’Iraq es posicionen a favor i en contra del discurs de Crosby, Stills, Nash & Young, mentre la gira arriba a una parada històrica: Woodstock.
Más información: http://blogs.ccrtvi.com/sputnik.php


Dijous 29, a les 00.10, al 33.

Aquesta setmana l’Sputnik emet la segona part de “CSNY / Déjà Vu”: un documental dirigit pel mateix Neil Young sota el seu àlies cinematogràfic, Bernard Shakey, que segueix el grup durant la controvertida gira. Fans, mitjans de comunicació i veterans de la guerra de l’Iraq es posicionen a favor i en contra del discurs de Crosby, Stills, Nash & Young, mentre la gira arriba a una parada històrica: Woodstock.
Más información: http://blogs.ccrtvi.com/sputnik.php

El lunes 2 de Febrero, como concierto final de los actos del 30 cumpleaños de la conocida Sala el Sol que lleva desde mediados de Enero celebrándolo vamos a tener la oportunidad de escuchar a CSN&Y…

Cerrarán este tramo del aniversario de la sala El Sol los “CSNY” del indie español. Todo el mundo se preguntaba quiénes podían ser, y por fin se descubre el secreto: sobre este mítico escenario, que tanto ha visto, se reunirán Jota (Los Planetas, Grupo de Expertos Solynieve), Nacho Vegas (Manta Ray, en solitario), Abel Hernández (Migala, El Hijo) y Juan Santaner (Vancouvers, Jet Lag) para tocar algunas de sus propias canciones y para versionear a sus artistas favoritos, en un concierto único, irrepetible, exclusivo… Y cuantos más adjetivos similares quieras añadir. Si no estás allí, te arrepentirás toda la vida.

Así que avisado quedas.

La información completa de la Sala El Sol la encontrarás en su página web.

El lunes 2 de Febrero, como concierto final de los actos del 30 cumpleaños de la conocida Sala el Sol que lleva desde mediados de Enero celebrándolo vamos a tener la oportunidad de escuchar a CSN&Y…

Cerrarán este tramo del aniversario de la sala El Sol los “CSNY” del indie español. Todo el mundo se preguntaba quiénes podían ser, y por fin se descubre el secreto: sobre este mítico escenario, que tanto ha visto, se reunirán Jota (Los Planetas, Grupo de Expertos Solynieve), Nacho Vegas (Manta Ray, en solitario), Abel Hernández (Migala, El Hijo) y Juan Santaner (Vancouvers, Jet Lag) para tocar algunas de sus propias canciones y para versionear a sus artistas favoritos, en un concierto único, irrepetible, exclusivo… Y cuantos más adjetivos similares quieras añadir. Si no estás allí, te arrepentirás toda la vida.

Así que avisado quedas.

La información completa de la Sala El Sol la encontrarás en su página web.

Crosby, Stills, Nash and Young
Cleveland Municipal Stadium, Cleveland, Ohio
August 31, 1974

Recording Type: Audience
Taper: Scott Wittich
Transfer from 1st generation tapes: Shawn McCorkle
Mastered: Thor
Remastering by glasnostrd19
Equipment: Panasonic cassette tape recorder with VU meter (model unknown),
Memorex cassette tapes

Disc 1 66:18
01) Love The One You’re With 5:27
02) Wooden Ships 8:15
03) Immigration Man 4:50
04) Helpless 6:30
05) Military Madness 3:25
06) Johnny’s Garden 5:55
07) Traces 3:37
08) Almost Cut My Hair 7:59
09) Teach Your Children 3:36
10) Only Love Can Break Your Heart 4:18
11) The Lee Shore 5:09
12) Triad 7:11

Disc 2 69:53
13) Our House 5:38
14) Hawaiian Sunrise 3:40
15) Harvest 2:53
16) Old Man 5:03
17) Myth Of Sisyphus 4:25
18) You Can’t Catch Me > Word Game 4:31
19) Suite: Judy Blue Eyes 9:50
20) Deja Vu 10:26
21) My Angel 6:12
22) Walk On 4:10
23) Black Queen 8:41
24) Pre Road Downs 4:19

Disc 3 72:38
25) band introductions > Carry On > Questions 16:36
26) On The Beach 9:56
27) Ohio 5:34

The Band
28) Bill Graham on Richard Manuel’s illness 1:13
29) Band Intro > Stage fright 4:55
30) The Weight 4:53
31) Loving You is Sweeter Than Ever 4:08
32) The Night They Drove Old Dixie Down 4:52
33) Endless Highway 5:11
34) Smoke Signal 6:43
35) The W.S. Walcott Medicine Show 4:09
36) Up On Cripple Creek 4:22

Neil Young – vocals, guitar, harmonica, keyboards
David Crosby – vocal, guitar
Stephen Stills – vocal, guitar, keyboards, acoustic bass
Graham Nash – vocal, guitar, piano, harmonica, organ
Tim Drummond – bass
Joe Lala – percussion
Russ Kunkel – drums

The Band
Robbie Robertson – vocals, guitar
Rick Danko – vocals, bass
Levon Helm – vocals, percussion
Garth Hudson – keyboards

Curioso concierto en el que ambas bandas actuaron juntas, pero no revueltas. En Dime A Dozen. Mi agradecimiento a glasnostrd19 por su esfuerzo.

Crosby Stills Nash and Young
2006-07-14
MTS Centre, Winnipeg, Manitoba, Canada

source: mini-disc > CDR (received from taper)
transfer: Pro Tools (fades/tracking) > xACT1.5b3 > flac(8)
torrented by zuma11


Disc 1
(Flags Of Freedom – missing)
01. Wooden Ships
02. Long Time Gone
03. Military Madness
04. Wounded World
05. After The Garden
06. Living With War
07. The Restless Consumer
08. Shock And Awe
09. Feed The People
10. They Want It All
11. Band Intros/Immigration Man
12. Families
13. Deja Vu

Disc 2
01. Helplessly Hoping
02. Our House
03. Only Love Can Break Your Heart
04. Guinnevere
05. Milky Way Tonight
06. Treetop Flyer
07. Roger And Out
08. Southbound Train
09. Old Man Trouble
10. Carry Me
11. Teach Your Children
12. Southern Cross
13. Find The Cost Of Freedom

Disc 3
01. Star Spangled Banner
02. Let’s Impeach The President
03. For What It’s Worth
04. Chicago
05. Ohio
06. What Are Their Names
07. Rockin’ In The Free World

Encore 1
08. Woodstock

Encore 2
09. Love The One You’re With

Neil Young – vocals, guitar, piano, harmonica
David Crosby – vocals, guitar
Stephen Stills – vocals, guitar, keyboards
Graham Nash – vocals, guitar, keyboards, harmonica
Rick Rosas – bass
Chad Cromwell – drums
Ben Keith – pedal steel
Spooner Oldham – keyboards
Tom Bray – trumpet


En Dime A Dozen, gracias a Zuma11.

Genio y figura… No puede se estar quieto ni siquiera en este tranquilo tema de Nash

Sentados en el porche, sosteniendo el diario como si lo repasara, aunque no pudiera leer sin sus lentes, GranPa Green comentaba con el primo Jed: “¿Cómo puede toda esta gente tener tanto? En mi juventud llevábamos lo puesto.

Apurando el último trago de la noche, héroe y artista comentan metas, visiones y opiniones para el siglo XXI pero probablemente pase de largo y nunca se sepa la verdad porque la carrera de obstáculos ya ha empezado: enfrentamientos, guerras religiosas, templos derribados e iglesias llagadas.

Reza el dicho popular que “con una rueda no anda un carro” y dice la canción que “dos corazones son mejor que uno”. ¿Será por ello que tenemos dos ojos para disfrutar de una visión con profundidad de campo y disponemos de dos oídos para identificar la procedencia del sonido?. Con el objetivo de reproducir las sensaciones reales, el cine 3D rueda la escena con dos cámaras ligeramente separadas y la música se graba en estéreo. El tiempo, ente independiente no sujeto a normativa vigente ni a intereses derivados, se encarga de la secuenciación. El observador, con el tiempo, asimila informaciones y saca conclusiones.

Canal A: Bruce Springsteen Canal B: Neil Young
  The rising
(Julio, 2002)

El trovador callejero se planta bajo un cielo vacío, en un día triste, para narrar los sentimientos de quienes entran al fuego, se sienten vacíos, esperan un milagro, viven en mundos aparte o echan de menos a sus desaparecidos. Desde un título en cruz erigido al alzamiento del ánimo y enfocándose junto a una pared maestra para una ciudad en ruinas dice que le encontraremos en casa de Mary y pide reiteradamente que llueva, ¡que llueva!.

  Greendale
(Agosto, 2003)

Narrativo plano de situación social y de situaciones familiares. Expresiva denuncia de cómo los medios vuelan para difundir el morbo pisoteando los derechos básicos del ciudadano pero en cambio callan sobre la corrupción política y empresarial. Al ser un año posterior, y en vista del devenir de los acontecimientos, aboga proactivo: no esperes a que llueva, sé la lluvia, sed la lluvia, seamos la lluvia.

Sigue la
flecha

para la historia
al completo…

Vote for Change Tour (Octubre, 2004)
La gira “Vota por el cambio 2004″ los puso sobre el escenario, resistiendo en el mundo libre.

Vídeo: “Rockin’ In The Free World” N. Young & The Boss

Hay colores en la calle: rojo, blanco y azul… gente arrastrando los pies, gente durmiendo en sus zapatos. Y hay una señal de peligro justo delante. Hay mucha gente que dice: “Estaríamos mejor muertos”. No siendo Satán lo soy para ellos. Así que intento olvidarlo siempre que puedo. Resistiendo en el mundo libre.

  Devils and dust
(Abril, 2005)

Acogotado por la política del miedo, el trovador se recoge para reflexionar y aclarar sus dudas: Tengo el dedo en el gatillo pero no sé a quien creer. Cuando te miro a los ojos tan sólo veo demonios y polvo. El miedo es poderoso. Puede convertir tu corazón en piedra, no te quepa duda tomará tu alma creyente y la llenará de demonios y polvo. Aunque tengamos a Dios de nuestro lado sólo pedimos sobrevivir.

  Prairie wind
(Septiembre, 2005)

Nada como lavar la ropa sucia y extenderla al viento de la pradera. Sin embargo, es otro sueño más. La pradera no deja de ser un recuerdo de la infancia. Y la ropa sucia se amontona sin que nadie la ponga en la lavadora. Hay un largo camino detrás mío, hay un largo camino delante de mí. Si sigues tus sueños, puedes perderte. Si sigues tus sueños, puedes acabar perdido. Hay un lugar en la pradera en el que maldad y bondad coexisten. Papi me habló mucho de ello pero no recuerdo todo lo que dijo.

  We shall overcome
(Abril, 2006)

El camino del cambio se giró en ruta del recambio. Han pasado los años y se vuelve a estar como hace cuarenta. A tiempo vívidamente pasado, música pasada vívida. El trovador se enroca a partir de la música pro derechos civiles, nada como las fuentes, música que invita a cantar en grupo, todos a una: Paga lo que debes, paga o irás a la cárcel. Tras cuarenta noches de travesía, paga lo que debes, el capitán se pulió hasta el último dólar de nuestro dinero, paga lo que debes. Paga, paga, paga lo que debes. Paga o irás a la cárcel. Paga lo que debes. Ya se ve que la historia no es nueva; por eso, nada como las fuentes. Y aunque el estribillo es reivindicativamente pegadizo (paga, paga lo que debes) no deja de tener su punto de sana y genuina ingenuidad springstiniana (paga o irás a la cárcel).

  Living with war
(Mayo, 2006)

Renacido tras un aneurisma cerebral y con el espíritu como el apellido, se aplica sus propias palabras (“una y otra vez, las que hagan falta”) antaño entonadas bajo gloria desgarrada y vuelve, eléctrico, poniendo los puntos sobre las íes, arropado por un coro de cien voces, claro y fuerte: “No necesito escuadrones terroristas. No quiero esa maldita yihad. No necesito más mentiras… América tiene un líder pero no está en la Casa Blanca, está aquí, caminando entre nosotros, y hemos de encontrarlo. Quizá sea una mujer o, ¿porqué no?, un negro“. LWW es una conexión musical transoceánica, emblema de quien había abogado por una juventud capaz de reconducir las cosas que caían por su peso y que desde la portada difunde su mensaje marcado a fuego: “Todavía joven, viviendo aún, aunque en guerra”. Recibido GranPa Green, fuerte y claro. Cambio y cierro.

              Magic
(Octubre, 2007)

Los especuladores hicieron su agosto con la sangre que derramaste. Tu madre quitó las sábanas de tu cama, los usureros de la calle Jane vendieron tus zapatos y tus ropas. Nadie habla aunque todos lo saben. Sacamos tu moto del garage y le sacamos brillo a los cromados: nuestro motorista gitano vuelve a casa.

El trovador urbano levanta la cara ofreciendo un rostro, con un lado levemente oscuro en sintonía con los tiempos que corren, y saca pecho bajo una camiseta blanca marcada por las rojas letras del nombre propio mientras el título queda como etiqueta de marca de fábrica: magia. Hay magia en una administración que ha conseguido crear una falsa realidad a su medida: empieza haciendo desaparecer las monedas y sacando conejos del sombrero, sigue con trucos más sofisticados como los de partir la gente por la mitad y acaba con magia transmutacional… hay un fuego allá que viene hacia aquí, así que deja todo lo que conoces y llevate solo lo que temes. El sol se pone en la carretera y hay cuerpos colgando de los árboles. Así será, esto es lo que pasará.

Esta magia gubernamental se sostiene con quienes vuelven a casa envueltos en la bandera de la libertad… Todo el pueblo está revolucionado: ¿tú de qué lado estás?. Hay una marcha a favor sobre la colina, cual desfile de locos, gritando “la victoria para los buenos”. Pero aquí no hay nada más que tumbas, no hay quien hable y nosotros solo esperamos que suene el teléfono. Nuestro motorista gitano vuelve a casa. o con quienes gustan del discurso oficial… Tengo una sierra brillante y afilada. Necesito un voluntario. Te cortaré por la mitad mientras sonríes de oreja a oreja y la libertad que buscabas se arrastra como un fantasma entre los árboles. Así será, esto es lo que pasará.

              CSNY/Déjà vu
(Septiembre, 2008)

Cuando se habla de juegos malabares a escala nacional ya no hay que considerar al mago ante su público sino una cuidada maquinaria que desempeña su labor tras la imagen de un señor con corbata, sea el presidente, sea el presentador de un noticiario: “la magia de unos es la ingeniería de otros”. En el mundo musical conviene no ser demasiado explícito y así lo que unos tildan de magia otros tachan de “ya visto” y todos ellos se refieren al mismo manido truco trilero orientado a desplumar al iluso de turno que pasea por la rambla global. Si Bruce opta por promover la inferencia Neil opta por remover la indiferencia aplicando tácticas de cazador de la pradera: durante el concierto los músicos en el escenario se adentran en las conciencias del público asistente lo que desemboca en reacciones y opiniones que son captadas por el equipo de rodaje, especialmente aleccionado, seleccionado preparado y colocado; los músicos son la avanzadilla de caza que armando todo el ruido que puede se adentra en la manada para provocar la estampida que la conduzca hacia donde espera el resto de la tribu, ávida de alimento, en este caso el público que asiste a la proyección. Y como una manada de búfalos en estampida las opiniones se suceden y hay que ser diestro para captarlas de lo rápido que pasan ante nuestros ojos y oídos: “siendo lo mismo que Vietnam la reacción social es diferente porque ahora los que vuelven de la guerra son enviados nuevamente al frente, de este modo el malestar social queda confinado en las mismas capas sociales y con el tiempo las voces críticas desaparecen“, “alegaron que no podían entregarme ninguna fotografía del féretro por respeto a la intimidad de la familia y no pude por menos que decirles que se dejaran de historias que yo era su madre“. Habiendo visto ‘Titanic’ ya se ve que la administración ha subido las paredes hasta convertir en estancos los compartimentos y así evitar que la brecha de insatisfacción salte de clase en clase y acabe hundiendo el transatlántico antes de que cumplimente su travesía. Lo ya visto y sabido, ingeniería aplicada mediante, se convierte en magia.

En Greendale, profético, “Leave the driving” (Dejennos hacer), explica la moraleja de esta historia: “Procura no llegar a viejo: cuanto más tiempo estés en el mundo más chascos te llevarás.” Y un último apunte, que no se puede quedar en el tintero: “Hay quien coge auténtica boñiga y la convierte en oro”.

Dios escribe recto con renglones torcidos y el destino gusta del fino humor negro, a veces retorcido; véase sino la propuesta final de “Greendale”…
Hemos de estar allí…
Alaska.
Hemos de estar allí
antes que la maquinaria pesada.

y la actual candidata republicana a la vicepresidencia.
Oyó el runruneo
y vió la maquinaria pesada.

era un mal sueño.

En fin, lo de siempre. Ya visto. Es lo que hay.

Seguiremos,
  resistiendo,
    desde el jardín,
      desde la playa,
        mientras los haya.

Sentados en el porche, sosteniendo el diario como si lo repasara, aunque no pudiera leer sin sus lentes, GranPa Green comentaba con el primo Jed: “¿Cómo puede toda esta gente tener tanto? En mi juventud llevábamos lo puesto.

Apurando el último trago de la noche, héroe y artista comentan metas, visiones y opiniones para el siglo XXI pero probablemente pase de largo y nunca se sepa la verdad porque la carrera de obstáculos ya ha empezado: enfrentamientos, guerras religiosas, templos derribados e iglesias llagadas.

Reza el dicho popular que “con una rueda no anda un carro” y dice la canción que “dos corazones son mejor que uno”. ¿Será por ello que tenemos dos ojos para disfrutar de una visión con profundidad de campo y disponemos de dos oídos para identificar la procedencia del sonido?. Con el objetivo de reproducir las sensaciones reales, el cine 3D rueda la escena con dos cámaras ligeramente separadas y la música se graba en estéreo. El tiempo, ente independiente no sujeto a normativa vigente ni a intereses derivados, se encarga de la secuenciación. El observador, con el tiempo, asimila informaciones y saca conclusiones.

Canal A: Bruce Springsteen Canal B: Neil Young
  The rising
(Julio, 2002)

El trovador callejero se planta bajo un cielo vacío, en un día triste, para narrar los sentimientos de quienes entran al fuego, se sienten vacíos, esperan un milagro, viven en mundos aparte o echan de menos a sus desaparecidos. Desde un título en cruz erigido al alzamiento del ánimo y enfocándose junto a una pared maestra para una ciudad en ruinas dice que le encontraremos en casa de Mary y pide reiteradamente que llueva, ¡que llueva!.

  Greendale
(Agosto, 2003)

Narrativo plano de situación social y de situaciones familiares. Expresiva denuncia de cómo los medios vuelan para difundir el morbo pisoteando los derechos básicos del ciudadano pero en cambio callan sobre la corrupción política y empresarial. Al ser un año posterior, y en vista del devenir de los acontecimientos, aboga proactivo: no esperes a que llueva, sé la lluvia, sed la lluvia, seamos la lluvia.

Sigue la
flecha

para la historia
al completo…

Vote for Change Tour (Octubre, 2004)
La gira “Vota por el cambio 2004″ los puso sobre el escenario, resistiendo en el mundo libre.

Vídeo: “Rockin’ In The Free World” N. Young & The Boss

Hay colores en la calle: rojo, blanco y azul… gente arrastrando los pies, gente durmiendo en sus zapatos. Y hay una señal de peligro justo delante. Hay mucha gente que dice: “Estaríamos mejor muertos”. No siendo Satán lo soy para ellos. Así que intento olvidarlo siempre que puedo. Resistiendo en el mundo libre.

  Devils and dust
(Abril, 2005)

Acogotado por la política del miedo, el trovador se recoge para reflexionar y aclarar sus dudas: Tengo el dedo en el gatillo pero no sé a quien creer. Cuando te miro a los ojos tan sólo veo demonios y polvo. El miedo es poderoso. Puede convertir tu corazón en piedra, no te quepa duda tomará tu alma creyente y la llenará de demonios y polvo. Aunque tengamos a Dios de nuestro lado sólo pedimos sobrevivir.

  Prairie wind
(Septiembre, 2005)

Nada como lavar la ropa sucia y extenderla al viento de la pradera. Sin embargo, es otro sueño más. La pradera no deja de ser un recuerdo de la infancia. Y la ropa sucia se amontona sin que nadie la ponga en la lavadora. Hay un largo camino detrás mío, hay un largo camino delante de mí. Si sigues tus sueños, puedes perderte. Si sigues tus sueños, puedes acabar perdido. Hay un lugar en la pradera en el que maldad y bondad coexisten. Papi me habló mucho de ello pero no recuerdo todo lo que dijo.

  We shall overcome
(Abril, 2006)

El camino del cambio se giró en ruta del recambio. Han pasado los años y se vuelve a estar como hace cuarenta. A tiempo vívidamente pasado, música pasada vívida. El trovador se enroca a partir de la música pro derechos civiles, nada como las fuentes, música que invita a cantar en grupo, todos a una: Paga lo que debes, paga o irás a la cárcel. Tras cuarenta noches de travesía, paga lo que debes, el capitán se pulió hasta el último dólar de nuestro dinero, paga lo que debes. Paga, paga, paga lo que debes. Paga o irás a la cárcel. Paga lo que debes. Ya se ve que la historia no es nueva; por eso, nada como las fuentes. Y aunque el estribillo es reivindicativamente pegadizo (paga, paga lo que debes) no deja de tener su punto de sana y genuina ingenuidad springstiniana (paga o irás a la cárcel).

  Living with war
(Mayo, 2006)

Renacido tras un aneurisma cerebral y con el espíritu como el apellido, se aplica sus propias palabras (“una y otra vez, las que hagan falta”) antaño entonadas bajo gloria desgarrada y vuelve, eléctrico, poniendo los puntos sobre las íes, arropado por un coro de cien voces, claro y fuerte: “No necesito escuadrones terroristas. No quiero esa maldita yihad. No necesito más mentiras… América tiene un líder pero no está en la Casa Blanca, está aquí, caminando entre nosotros, y hemos de encontrarlo. Quizá sea una mujer o, ¿porqué no?, un negro“. LWW es una conexión musical transoceánica, emblema de quien había abogado por una juventud capaz de reconducir las cosas que caían por su peso y que desde la portada difunde su mensaje marcado a fuego: “Todavía joven, viviendo aún, aunque en guerra”. Recibido GranPa Green, fuerte y claro. Cambio y cierro.

              Magic
(Octubre, 2007)

Los especuladores hicieron su agosto con la sangre que derramaste. Tu madre quitó las sábanas de tu cama, los usureros de la calle Jane vendieron tus zapatos y tus ropas. Nadie habla aunque todos lo saben. Sacamos tu moto del garage y le sacamos brillo a los cromados: nuestro motorista gitano vuelve a casa.

El trovador urbano levanta la cara ofreciendo un rostro, con un lado levemente oscuro en sintonía con los tiempos que corren, y saca pecho bajo una camiseta blanca marcada por las rojas letras del nombre propio mientras el título queda como etiqueta de marca de fábrica: magia. Hay magia en una administración que ha conseguido crear una falsa realidad a su medida: empieza haciendo desaparecer las monedas y sacando conejos del sombrero, sigue con trucos más sofisticados como los de partir la gente por la mitad y acaba con magia transmutacional… hay un fuego allá que viene hacia aquí, así que deja todo lo que conoces y llevate solo lo que temes. El sol se pone en la carretera y hay cuerpos colgando de los árboles. Así será, esto es lo que pasará.

Esta magia gubernamental se sostiene con quienes vuelven a casa envueltos en la bandera de la libertad… Todo el pueblo está revolucionado: ¿tú de qué lado estás?. Hay una marcha a favor sobre la colina, cual desfile de locos, gritando “la victoria para los buenos”. Pero aquí no hay nada más que tumbas, no hay quien hable y nosotros solo esperamos que suene el teléfono. Nuestro motorista gitano vuelve a casa. o con quienes gustan del discurso oficial… Tengo una sierra brillante y afilada. Necesito un voluntario. Te cortaré por la mitad mientras sonríes de oreja a oreja y la libertad que buscabas se arrastra como un fantasma entre los árboles. Así será, esto es lo que pasará.

              CSNY/Déjà vu
(Septiembre, 2008)

Cuando se habla de juegos malabares a escala nacional ya no hay que considerar al mago ante su público sino una cuidada maquinaria que desempeña su labor tras la imagen de un señor con corbata, sea el presidente, sea el presentador de un noticiario: “la magia de unos es la ingeniería de otros”. En el mundo musical conviene no ser demasiado explícito y así lo que unos tildan de magia otros tachan de “ya visto” y todos ellos se refieren al mismo manido truco trilero orientado a desplumar al iluso de turno que pasea por la rambla global. Si Bruce opta por promover la inferencia Neil opta por remover la indiferencia aplicando tácticas de cazador de la pradera: durante el concierto los músicos en el escenario se adentran en las conciencias del público asistente lo que desemboca en reacciones y opiniones que son captadas por el equipo de rodaje, especialmente aleccionado, seleccionado preparado y colocado; los músicos son la avanzadilla de caza que armando todo el ruido que puede se adentra en la manada para provocar la estampida que la conduzca hacia donde espera el resto de la tribu, ávida de alimento, en este caso el público que asiste a la proyección. Y como una manada de búfalos en estampida las opiniones se suceden y hay que ser diestro para captarlas de lo rápido que pasan ante nuestros ojos y oídos: “siendo lo mismo que Vietnam la reacción social es diferente porque ahora los que vuelven de la guerra son enviados nuevamente al frente, de este modo el malestar social queda confinado en las mismas capas sociales y con el tiempo las voces críticas desaparecen“, “alegaron que no podían entregarme ninguna fotografía del féretro por respeto a la intimidad de la familia y no pude por menos que decirles que se dejaran de historias que yo era su madre“. Habiendo visto ‘Titanic’ ya se ve que la administración ha subido las paredes hasta convertir en estancos los compartimentos y así evitar que la brecha de insatisfacción salte de clase en clase y acabe hundiendo el transatlántico antes de que cumplimente su travesía. Lo ya visto y sabido, ingeniería aplicada mediante, se convierte en magia.

En Greendale, profético, “Leave the driving” (Dejennos hacer), explica la moraleja de esta historia: “Procura no llegar a viejo: cuanto más tiempo estés en el mundo más chascos te llevarás.” Y un último apunte, que no se puede quedar en el tintero: “Hay quien coge auténtica boñiga y la convierte en oro”.

Dios escribe recto con renglones torcidos y el destino gusta del fino humor negro, a veces retorcido; véase sino la propuesta final de “Greendale”…
Hemos de estar allí…
Alaska.
Hemos de estar allí
antes que la maquinaria pesada.

y la actual candidata republicana a la vicepresidencia.
Oyó el runruneo
y vió la maquinaria pesada.

era un mal sueño.

En fin, lo de siempre. Ya visto. Es lo que hay.

Seguiremos,
  resistiendo,
    desde el jardín,
      desde la playa,
        mientras los haya.


1979Dos años después de “Star Wars IV: A new hope” (“La guerra de las galaxias, episodio IV: una nueva esperanza”), los jawas (pequeñas criaturas nativas del sistema J11.9 que visten toscos ropajes, tejidos a mano para protegerse del sol, con capuchas que si bien les ocultan el rostro no impiden ver cómo sus ojos brillan en las tinieblas, aprendieron rápidamente las artes del comercio para tratar con los humanos y otros alienígenas, más cuando muchos clanes descubrieron que era negocio encontrar maquinaria abandonada en mal estado, perdida por esos desiertos que ellos tan bien conocen, y repararla en sus reptadores para posteriormente revenderla a los humanos y demás alienígenas; de este modo, evolución adaptativa al medio cambiante, se convirtieron en chatarreros que, en la estación de comercio, van a lugares preestablecidos a reunir sus reptadores para comprar y vender chatarra: no tienen escrúpulos en hacerlo con seres humanos, o de casi cualquier otra especie) aparecen en la Tierra, encargados de preparar, canción a canción, el escenario de “Rust never sleeps” (El óxido no descansa nunca), una gira en la que una magnificada escenografía presentaba a Neil Young & Crazy Horse como liliputenses entre altavoces y amplificadores gigantes.

En la película del concierto podemos ver a un acústico Neil Young cantando “Sugar mountain” sentando sobre la cima de un altavoz y con los pies colgando como quien está sentado en el muelle, en el borde de la bahía, con los pies colgando sobre la superficie del agua, mirando hacia la inmensidad del mar que enlaza con el estrellado cielo del horizonte. O cómo sale acústicamente de la tristeza para entrar eléctricamente en el luto más negro mientras el estribillo entona: “La imagen contiene más de lo que el ojo percibe”.

La portada también aporta su imagen al ojo avezado: el artista de blanco intenta dejar atrás a los jawas que pueblan la maquinaria escénica mientras los focos, al fondo, delimitan una zona azulada… sales del azul y fundes en negro. Pagas por eso pero te dan aquello. Eh, eh; sí, sí. El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí. Sales de la tristeza y entras en el luto. Es mejor quemarse que desvanecerse.
Los tirantes de adulto mantienen sujetos los pantalones del joven que lleva tiempo moviéndose entre quienes venden al mejor postor lo que encuentran por esos escenarios de la galaxia musical. Con paso decidido los deja atrás, aún cuando está en la edad de la tentación previa a toda crucifixión, y con la mano refuerza su postura de “quedaos, no me sigáis” pues sabe que hay un tiempo para cada cosa y en su caso no hace mucho que lo ha cantado: A veces te dejas llevar, a veces te plantas; a veces una luz te hace sentir como si te elevaras del suelo. Oh, este viejo mundo continúa girando, es un milagro que los altos árboles no estén cayendo. Hay un momento para todo.


2003Dos años después del 11-S, la joven Sun Green, emblema de la juventud capaz de reconducir las cosas que están cayendo por su peso, se encadena a la estatua del águila del vestíbulo de Power Co. para desde allí vociferar, megáfono en ristre: “Hay corrupción en las altas esferas. Todos estáis salpicados. No podéis confiar en ninguno de ellos. Sólo quiero la verdad“. Seguridad trajo unos sopletes de corte. Cámaras de noticiarios grabaron su alocución. “Cuando la ciudad se sume en la oscuridad por un corte imprevisto de luz La Casa Blanca sólo sabe culpar al alcalde pidiendo su dimisión como solución“. Fue un momento dorado para los noticiarios. Nadie se lo podía creer. Generó grandes titulares. Así es “Sun Green”, una de las canciones de “Greendale”, disco, y película homónima, que componen una expresiva denuncia de cómo los medios vuelan para difundir el morbo pisoteando los derechos básicos del ciudadano pero en cambio callan sobre la corrupción política y empresarial.

“Leave the driving” (Dejennos hacer), explica la moraleja de esta historia: “Procura no llegar a viejo: cuanto más tiempo estés en el mundo más chascos te llevarás.” Y un último apunte, que no se puede quedar en el tintero: “Hay quien coge auténtica boñiga y la convierte en oro”. Droga aquí, guerra allá, boñigas doradas que engrosan bolsillos de pocos y destrozan vidas de muchos. Así, mientras el gobierno se preocupa de preservar las libertades en lejanas tierras llenas de oro negro como si por ello tejanas fueran, en casa, una noche Jed salía de la población y a la altura del letrero “Está Usted saliendo de Greendale” que hay en el arcén de la autovía de la costa tuvo un contratiempo y acabó disparando a un poli y yendo a la cárcel. Bueno, en realidad mató a un poli y acabó en la cárcel. Y esto fue el comienzo del fin de GranPa Green: el abuelo murió como un héroe, defendiendo su derecho a la intimidad, intentando detener a los medios de comunicación, intentando permanecer en el anonimato.

Unos días antes de estos nefastos acontecimientos, el abuelo (GranPa Green) y Jed estaban sentados en la entrada. El abuelo hacía por leer el periódico y le dijo al primo Jed, sentados en la entrada: “No voy a retirarme así que me recauchutaré. Me veo como ese tipo con su canción de toda la vida. ¿Hay algo que sepa que no lo haya entonado?.

En el cartel de la película se ve a la joven Sun Green, megáfono reivindicativo en mano, y al diablo al fondo con las manos en los bolsillos, ambos bajo Greendale; pero “La vereda del diablo” explica de qué va el tema: Cuando la luz roja se enciende en las calles del odio, el diablo se alimenta y a saber qué come. Hay un jardín en crecimiento y un millón de malas hierbas pero no hay manera de saber quién hizo qué. Y los niños ríen y los viejos cantan. Y las campanas de la iglesia tocan a milagro. Y el gran horno se caldea y caldea. Y late el gran corazón. Y la gran rueda de molino gira. Unas cosas van a mejor otras empeoran un poco.Esa situación viene a ser como una maldición.

Una vez más, la imagen contiene más de lo que a simple vista parece.


2008Dos años después de las elecciones presidenciales que convirtieron el proclamado voto por el cambio en el voto del recambio y ya pasados tres años del envite dejado ir en Greendale no parecía que Sun Green fuese a personificarse. Neil, sesentón pero rejuvenecido tras haber dejado atrás un aneurisma cerebral (‘no voy a retirarme así que voy a recauchutarme’, GranPa dixit), muta para convertirse en el personaje esperanza de su anterior película y al igual que la joven Sun Green se equipa con un megáfono a cuatro guitarras, CSN&Y, y se “encadena” a la gira “Libertad de expresión 2006″, con el respaldo del decálogo recopilado bajo el título “Living with war”, grabado al amparo de un coro de cien voces: “(1) No necesitaremos un hombre de paja al frente del gobierno. (2)Me niego a seguir la corriente, a aceptar las fosas comunes… (3) No necesito más ataudes que no puedo ver, cubiertos con banderas que no salen por TV. (4) Tuvimos ocasión de cambiar de opinión pero no supimos hacerlo. (5) Cuando escribas tus canciones sobre nosotros, ¿intentarás hacernos justicia porque quisimos ser exactamente como vosotros y vuestras familias?. (6) Hoy, nuestro pequeño se va a la guerra, a luchar en batallas que algunas veces habíamos ganado. (7) Acusemos al presidente de mentir y de llevar a nuestro país a la guerra, abusando del poder que le otorgamos y despilfarrando nuestro dinero. (8) Buscamos un líder que nos devuelva el país, que una de nuevo el rojo, el blanco y el azul antes de que se convierta en piedra. (9) Cuando fuimos a alistarnos no paramos de reír por el camino, fue entonces cuando la llamamos autopista hippy; todavía la llamo así. (10) ¡Oh, hermosa de vastos cielos, de ambarinas espigas ondulantes, de majestuosas montañas purpúreas sobre la fructificada llanura!.

Dos años después del inicio de la gira y a dos meses de las elecciones presidenciales se estrena la película documental que recoge los planteamientos de quienes organizaron y realizaron la gira y las opiniones de quienes asistieron a los conciertos o hablaron de ellos.

Vemos cómo llega un momento en que los conciertos se inician con los músicos levantando, como izando, un enorme micrófono con un lazo amarillo: por un lado avisando al público del hecho que la música, el escenario, iba a ser un recolector de sus opiniones (también había un reportero encargado de captar con cámara y micro lo que ocurriera y se dijera) y por otro constatando que el óxido no había cejado en su labor todos estos años, si bien esta vez no eran jawas quienes se encargaban de la escenografía sino los mismos músicos; al menos, el montaje estaba en manos de los artistas y no, como antaño, los artistas en manos del montaje de unos chatarreros espaciales.

El cartel presenta la ondeante bandera en lo alto, sobre las iniciales C S N Y (si bien, C y S quedan dentro, C sobre franja blanca y S sobre franja roja, N queda más bien fuera y ya Y queda completamente sin, sobre fondo negro). En la parte baja, a lado y lado, dos a dos, C S en blanco y negro rejuvenecidos y N Y a colores actuales. Entre ellos y la bandera, un mural de vídeo con fragmentos de imágenes: el micrófono con la cinta amarilla, la ancha espalda de un veterano que abraza a otro, el signo de la paz girado y desgarrado, entre otros y, en el centro, un cantante protesta en faena.

CSNY/Ya visto.

El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí.



1979Dos años después de “Star Wars IV: A new hope” (“La guerra de las galaxias, episodio IV: una nueva esperanza”), los jawas (pequeñas criaturas nativas del sistema J11.9 que visten toscos ropajes, tejidos a mano para protegerse del sol, con capuchas que si bien les ocultan el rostro no impiden ver cómo sus ojos brillan en las tinieblas, aprendieron rápidamente las artes del comercio para tratar con los humanos y otros alienígenas, más cuando muchos clanes descubrieron que era negocio encontrar maquinaria abandonada en mal estado, perdida por esos desiertos que ellos tan bien conocen, y repararla en sus reptadores para posteriormente revenderla a los humanos y demás alienígenas; de este modo, evolución adaptativa al medio cambiante, se convirtieron en chatarreros que, en la estación de comercio, van a lugares preestablecidos a reunir sus reptadores para comprar y vender chatarra: no tienen escrúpulos en hacerlo con seres humanos, o de casi cualquier otra especie) aparecen en la Tierra, encargados de preparar, canción a canción, el escenario de “Rust never sleeps” (El óxido no descansa nunca), una gira en la que una magnificada escenografía presentaba a Neil Young & Crazy Horse como liliputenses entre altavoces y amplificadores gigantes.

En la película del concierto podemos ver a un acústico Neil Young cantando “Sugar mountain” sentando sobre la cima de un altavoz y con los pies colgando como quien está sentado en el muelle, en el borde de la bahía, con los pies colgando sobre la superficie del agua, mirando hacia la inmensidad del mar que enlaza con el estrellado cielo del horizonte. O cómo sale acústicamente de la tristeza para entrar eléctricamente en el luto más negro mientras el estribillo entona: “La imagen contiene más de lo que el ojo percibe”.

La portada también aporta su imagen al ojo avezado: el artista de blanco intenta dejar atrás a los jawas que pueblan la maquinaria escénica mientras los focos, al fondo, delimitan una zona azulada… sales del azul y fundes en negro. Pagas por eso pero te dan aquello. Eh, eh; sí, sí. El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí. Sales de la tristeza y entras en el luto. Es mejor quemarse que desvanecerse.
Los tirantes de adulto mantienen sujetos los pantalones del joven que lleva tiempo moviéndose entre quienes venden al mejor postor lo que encuentran por esos escenarios de la galaxia musical. Con paso decidido los deja atrás, aún cuando está en la edad de la tentación previa a toda crucifixión, y con la mano refuerza su postura de “quedaos, no me sigáis” pues sabe que hay un tiempo para cada cosa y en su caso no hace mucho que lo ha cantado: A veces te dejas llevar, a veces te plantas; a veces una luz te hace sentir como si te elevaras del suelo. Oh, este viejo mundo continúa girando, es un milagro que los altos árboles no estén cayendo. Hay un momento para todo.


2003Dos años después del 11-S, la joven Sun Green, emblema de la juventud capaz de reconducir las cosas que están cayendo por su peso, se encadena a la estatua del águila del vestíbulo de Power Co. para desde allí vociferar, megáfono en ristre: “Hay corrupción en las altas esferas. Todos estáis salpicados. No podéis confiar en ninguno de ellos. Sólo quiero la verdad“. Seguridad trajo unos sopletes de corte. Cámaras de noticiarios grabaron su alocución. “Cuando la ciudad se sume en la oscuridad por un corte imprevisto de luz La Casa Blanca sólo sabe culpar al alcalde pidiendo su dimisión como solución“. Fue un momento dorado para los noticiarios. Nadie se lo podía creer. Generó grandes titulares. Así es “Sun Green”, una de las canciones de “Greendale”, disco, y película homónima, que componen una expresiva denuncia de cómo los medios vuelan para difundir el morbo pisoteando los derechos básicos del ciudadano pero en cambio callan sobre la corrupción política y empresarial.

“Leave the driving” (Dejennos hacer), explica la moraleja de esta historia: “Procura no llegar a viejo: cuanto más tiempo estés en el mundo más chascos te llevarás.” Y un último apunte, que no se puede quedar en el tintero: “Hay quien coge auténtica boñiga y la convierte en oro”. Droga aquí, guerra allá, boñigas doradas que engrosan bolsillos de pocos y destrozan vidas de muchos. Así, mientras el gobierno se preocupa de preservar las libertades en lejanas tierras llenas de oro negro como si por ello tejanas fueran, en casa, una noche Jed salía de la población y a la altura del letrero “Está Usted saliendo de Greendale” que hay en el arcén de la autovía de la costa tuvo un contratiempo y acabó disparando a un poli y yendo a la cárcel. Bueno, en realidad mató a un poli y acabó en la cárcel. Y esto fue el comienzo del fin de GranPa Green: el abuelo murió como un héroe, defendiendo su derecho a la intimidad, intentando detener a los medios de comunicación, intentando permanecer en el anonimato.

Unos días antes de estos nefastos acontecimientos, el abuelo (GranPa Green) y Jed estaban sentados en la entrada. El abuelo hacía por leer el periódico y le dijo al primo Jed, sentados en la entrada: “No voy a retirarme así que me recauchutaré. Me veo como ese tipo con su canción de toda la vida. ¿Hay algo que sepa que no lo haya entonado?.

En el cartel de la película se ve a la joven Sun Green, megáfono reivindicativo en mano, y al diablo al fondo con las manos en los bolsillos, ambos bajo Greendale; pero “La vereda del diablo” explica de qué va el tema: Cuando la luz roja se enciende en las calles del odio, el diablo se alimenta y a saber qué come. Hay un jardín en crecimiento y un millón de malas hierbas pero no hay manera de saber quién hizo qué. Y los niños ríen y los viejos cantan. Y las campanas de la iglesia tocan a milagro. Y el gran horno se caldea y caldea. Y late el gran corazón. Y la gran rueda de molino gira. Unas cosas van a mejor otras empeoran un poco.Esa situación viene a ser como una maldición.

Una vez más, la imagen contiene más de lo que a simple vista parece.


2008Dos años después de las elecciones presidenciales que convirtieron el proclamado voto por el cambio en el voto del recambio y ya pasados tres años del envite dejado ir en Greendale no parecía que Sun Green fuese a personificarse. Neil, sesentón pero rejuvenecido tras haber dejado atrás un aneurisma cerebral (‘no voy a retirarme así que voy a recauchutarme’, GranPa dixit), muta para convertirse en el personaje esperanza de su anterior película y al igual que la joven Sun Green se equipa con un megáfono a cuatro guitarras, CSN&Y, y se “encadena” a la gira “Libertad de expresión 2006″, con el respaldo del decálogo recopilado bajo el título “Living with war”, grabado al amparo de un coro de cien voces: “(1) No necesitaremos un hombre de paja al frente del gobierno. (2)Me niego a seguir la corriente, a aceptar las fosas comunes… (3) No necesito más ataudes que no puedo ver, cubiertos con banderas que no salen por TV. (4) Tuvimos ocasión de cambiar de opinión pero no supimos hacerlo. (5) Cuando escribas tus canciones sobre nosotros, ¿intentarás hacernos justicia porque quisimos ser exactamente como vosotros y vuestras familias?. (6) Hoy, nuestro pequeño se va a la guerra, a luchar en batallas que algunas veces habíamos ganado. (7) Acusemos al presidente de mentir y de llevar a nuestro país a la guerra, abusando del poder que le otorgamos y despilfarrando nuestro dinero. (8) Buscamos un líder que nos devuelva el país, que una de nuevo el rojo, el blanco y el azul antes de que se convierta en piedra. (9) Cuando fuimos a alistarnos no paramos de reír por el camino, fue entonces cuando la llamamos autopista hippy; todavía la llamo así. (10) ¡Oh, hermosa de vastos cielos, de ambarinas espigas ondulantes, de majestuosas montañas purpúreas sobre la fructificada llanura!.

Dos años después del inicio de la gira y a dos meses de las elecciones presidenciales se estrena la película documental que recoge los planteamientos de quienes organizaron y realizaron la gira y las opiniones de quienes asistieron a los conciertos o hablaron de ellos.

Vemos cómo llega un momento en que los conciertos se inician con los músicos levantando, como izando, un enorme micrófono con un lazo amarillo: por un lado avisando al público del hecho que la música, el escenario, iba a ser un recolector de sus opiniones (también había un reportero encargado de captar con cámara y micro lo que ocurriera y se dijera) y por otro constatando que el óxido no había cejado en su labor todos estos años, si bien esta vez no eran jawas quienes se encargaban de la escenografía sino los mismos músicos; al menos, el montaje estaba en manos de los artistas y no, como antaño, los artistas en manos del montaje de unos chatarreros espaciales.

El cartel presenta la ondeante bandera en lo alto, sobre las iniciales C S N Y (si bien, C y S quedan dentro, C sobre franja blanca y S sobre franja roja, N queda más bien fuera y ya Y queda completamente sin, sobre fondo negro). En la parte baja, a lado y lado, dos a dos, C S en blanco y negro rejuvenecidos y N Y a colores actuales. Entre ellos y la bandera, un mural de vídeo con fragmentos de imágenes: el micrófono con la cinta amarilla, la ancha espalda de un veterano que abraza a otro, el signo de la paz girado y desgarrado, entre otros y, en el centro, un cantante protesta en faena.

CSNY/Ya visto.

El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí.

Junio, 1979.
Eh, eh; sí, sí. El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí. Sales del azul y fundes en negro. Pagas por eso pero te dan aquello. Y una vez que te has ido ya no puedes volver. Sales de la tristeza y entras en el luto. Es mejor quemarse que desvanecerse.
Agosto, 2003.
Sun Green se subió a la parra proclamando lo que consideraba injusto o envuelto en mentiras. Se encadenó a la estatua del águila del vestíbulo de Power Co. y empezó a vociferar, megáfono en ristre: “Hay corrupción en las altas esferas.” Trajes saliendo en tropel de los ascensores. (“Todos estáis salpicados”). Los auriculares empezaron a hablar. (“No podéis confiar en ninguno de ellos.”) Seguridad no pudo bajarla de donde estaba, se había soldado al pico del águila. Sun Green se acercó el megáfono, y dijo, “Sólo quiero la verdad.” Seguridad trajo unos sopletes de corte. Cámaras de noticiarios grabaron su alocución.
Noviembre, 2004.
El voto por el cambio acaba en el voto del recambio.
Septiembre, 2005.
Nada como lavar la ropa sucia y extenderla al viento de la pradera. Sin embargo, es otro sueño más. La pradera no deja de ser un recuerdo de la infancia y la ropa sucia se amontona sin que nadie la ponga en la lavadora. El viento de la pradera no deja de soplar en su cabeza mientras intenta recordar lo que su padre dijo.
Mayo, 2006.
Renacido tras un aneurisma cerebral y con el espíritu tanto o más que su apellido enchufa la guitarra eléctrica, se retrotrae en el tiempo para tomar impulso histórico y arropado por un coro de cien voces edita “Living with war”, entonando claro y fuerte: “No necesito escuadrones terroristas. No quiero esa maldita yihad. No necesito más mentiras. Acuso al Presidente de mentir…”. Consciente de que no va a serle fácil difundir su mensaje por los canales convencionales, tradicionales, opta por hacerlo por sus propios medios: el disco se puede oír al completo desde su página web antes de que aparezca en soporte CD. Y cuando el tiempo empieza a confirmarle que hay división de opiniones y las reacciones de los medios de comunicación le reafirman su previsión (las Dixie Chicks, banda femenina de country, tuvieron serios problemas para que su música se radiara tras unas declaraciones en Londres en las que decían que se avergonzaban de ser tejanas, en clara referencia al paisano George W. Bush) reconvierte la página web en su propia agencia de noticias web: http://www.neilyoung.com/lwwtoday/, acertada denominación para el noticiario de unos Estados Unidos hoy en guerra (USA, living with war, today).

Sabedor de que en todo Expediente-X (cosas y acontecimientos que ocurren aparentemente sin fundamento racional) “la verdad está fuera“, decide organizar una gira que permita acercar su punto de vista al público que asista a los conciertos. Y como en todo esto hay algo de “ya visto” (vuelve a ser como en 1970, cuando la guerra del Vietnam) reúne a Crosby, Stills y Nash y les convence para que CSNY salgan de gira con un plan sencillo: realizar una lista de sus temas antibélicos y de protesta, de ayer y hoy, y presentarla en los escenarios de la Norteamérica de hoy. Lo dicho, un plan sencillo.

Sin embargo, más sabe el diablo por viejo que por diablo y Neil Young sabe por ambos: previsor como buen director de cine y conocedor de la psicología de sus congéneres como buen guionista, busca la colaboración cómplice del corresponsal de guerra Mike Cerre, recién llegado de Irak (donde había estado como periodista “embutido” en el ejercito USA –embutido: que va como uno más de los soldados, cámara en vez de fusil –). De este modo, CSNY se dedicarán a la música y a la comunicación con el público desde el escenario y Mike Cerre filmará todo lo que allí ocurra, dentro y fuera, cual corresponsal de guerra, ahora “embutido” en la expedición LWW, y con una directriz clara y concisa: ninguna imagen se descarta, todo el material sirve. Un plan sencillo, un plan Neil Young.

Libertad de expresión 2006” (Freedom of speech 2006) fue el nombre dado a la gira, la bandera bajo la que la expedición salió a la carretera. Que el transcurrir de la gira coincidiera con las elecciones legislativas no dejaba de ser una mera coincidencia, nada intencionado pues la idea era simple: Neil Young quería una película que no fuera meramente promocional sino algo más profundo, sagaz y honesto sobre los obstáculos con los que el grupo se iba a encontrar al lanzar su mensaje de siempre en estos nuevos tiempos. Lo dicho, un plan sencillo.
Septiembre, 2008.
En la actualidad…

El patio está alterado. Tenemos a los políticos yendo de aquí para allá y diciendo esto, aquello y lo de más allá. Y todo porque al amigo George se le ha ocurrido sacarse del sombrero, a un par de meses de dejar el despacho oval, un sesudo plan de rescate monetario, un salvavidas financiero, sin el que la economía no podrá mantenerse a flote. En fin, lo de siempre, ‘yu-yu malo’ si no se hace lo que propone. Desde este lado del teclado, santa inocencia en economía de alto nivel pero muchas películas vistas, este plan de inyección de dinero en Wall Street lleva el marchamo de “De los creadores del pollo de Irak, inminente estreno, muy cerca de su casa, no crea que se va a escapar de pagar”. Me trae a la memoria Plan oculto (2006, Spike Lee), película que parece un atraco con rehenes pero es el aviso de un ajuste de cuentas.

Con este panorama de tormenta monetaria en el horizonte me distraje hojeando el periódico con la intención de preparar la agenda de cara al inminente Sitges-08 y, bendita sea 2001: Una odisea del espacio (1968, Stanley Kubrik), me encontré entre los estrenos de la semana a CSNY/Déjà vu de Bernard Shakey. Y para el cine me fui, cantando bajito (40 años no es nada dice el tango y quien canta su mal espanta reza el refrán).

La sesión de noche del sábado estaba anunciada para las 22:45. Eran las 22:35 y estaba sólo en la sala. No está mal, teniendo en cuenta que la película se había estrenado el día anterior. A cinco minutos del comienzo de la sesión éramos cuatro: “nos repartiremos CSNY, uno para cada uno”, pensé. Finalmente, cuando arrancó la proyección éramos 5 en la sala; todo un lujo. ¿Llegará algún rescate a los cines? (iluso, ya el sólo hecho de hacerme la pregunta delata que soy un iluso).

Los créditos de inicio aparecen sobre la visión panorámica que se tiene desde uno de los asientos de un autocar que circula por una carretera. La lente de ojo de pez infunde una pizca de irrealidad e induce la sensación de estar avanzando sobre una cuerda floja, efecto acrecentado por el amortiguado cabeceo del autocar al circular. El nervio central del parabrisas del vehículo divide la pantalla en dos y, centrado, sirve de referencia para el camino que está por venir: unas veces aparece a un lado y otras en el otro, avanzar es oscilar. Sin embargo, los pocos vehículos que circulan en dirección contraria acaban, indefectiblemente, todos, desapareciendo como si cayeran al vacío, como si el avance no dejase camino detrás: quemando puentes.

Completados los créditos aparecen unas imágenes de idílicas puestas de sol y de jóvenes esperanzados mientras la narración nos sitúa en los años 60, cuando Vietnam era un hervidero… Este preludio de postal histórica da paso a una auténtica crónica de guerra, de una guerra de opiniones propiciada por la gira Libertad de expresión 2006 (Freedom of spech 2006) de CSNY, incentivada desde el escenario por las canciones antibélicas y de protesta, de ayer y de hoy de sus componentes, entroncadas con Living With War (Viviendo en guerra), el álbum de Neil Young que al cabo de 36 años les ha llevado de nuevo al punto del primer disco de CSNY: Déjà Vu. Pero los tiempos han cambiado y donde en aquellos años 70 CSNY creaban con sus actuaciones un sentimiento de unidad y cambio ahora reciben feroces críticas y el público hasta se rebela. A base de imágenes y opiniones, todas fragmentadas como si de metralla se tratase, la película, cual avezado corresponsal de guerra, avanza en busca de una explicación procurando no perder el hilo de la continuidad ni caer abatida por el fuego cruzado, enemigo o amigo.

  • CSN&Y no es una democracia complaciente, es una dictadura benevolente y ¡Neil es quien manda!”, dice Crosby.
  • “Hacer lo mismo y esperar resultados diferentes: eso es demencia”, sentencia un espectador en referencia al paralelismo entre la guerra de Vietnam y la de Irak.
  • Stills cae al suelo en plena actuación y aunque se le acercan para ayudarle a levantarse, declina la ayuda, sigue tocando caído y cuando el pasaje musical se lo permite, y puede, se levanta. Después comenta: “En el momento de la actuación había más cables en el escenario que durante los ensayos. Tiempo atrás esto afectaba pero ya tenemos una edad en la que algunas cosas te resbalan”.
  • (Entrevista en TV):
    • Presentador: ¿Por qué tú?. ¿Porqué no has aplicado lo de: ¡Que proteste otro!?.
    • Neil Young: ¡Ya lo hice!. He esperado a los 60.
  • Gente del público abandona el recinto durante la interpretación de “Let’s impeach the President“. Los comentarios de quienes abandonan el concierto por su propio pie son airados (‘hemos pagado para asistir a un concierto no a un mitin’) y escatológicamente breves (¡Mierda!). Quienes están en silla de ruedas siguen devotamente, puños en alto y si pueden erguidos, el estribillo de la canción.
  • A comienzo de la gira el fondo de escenario es un gran círculo con las iniciales CSNY imbricadas. Con el transcurrir de la gira círculo e iniciales acaban en el signo de la paz, escorado y hecho jirones: ragged peace.

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Ragged peace. Ragged glory.

El título y los créditos dan a entender que es un documental musical sobre CSNY pero no dicen que la música es el vehículo utilizado para llegar a un fin, a un término que se encuentra en una zona de guerra; no ya la física en Irak sino la de opiniones controvertidas entre partidarios y detractores de la situación socio-política que está viviendo el país. De esto se encargan las imágenes y el montaje, más próximos al artículo de un corresponsal de guerra que a un documental divulgativo.

Sin embargo, la imagen de ojo de pez del comienzo y el planteamiento aplicado por Neil Young (el grupo actuando y el equipo de filmación dedicado a captar las reacciones de los asistentes a las canciones y mensajes provenientes desde el escenario) llevan a concluir que en realidad es un documental sobre la naturaleza, la naturaleza humana, la “fauna y flora” que puebla la Norteamérica del año 2006 (siglo XXI). Neil Young se erige en entomólogo, rama eusocialidad (la eusocialidad es el fenómeno de la especialización reproductiva encontrada en algunas especies de insectos sociales) que, dispuesto a obtener un documento vívido de los comportamientos “ocultos”, entra con luz y taquígrafos (cámara en mano) en los hábitats de las especies en estudio, las somete a una agitación emotivo-sensorial (canciones y voces de toda la vida a todo volumen) y presenta el resultado de su investigación en el formato más próximo al órgano de visión del objeto de su estudio: el ojo compuesto.

Un ojo compuesto es un órgano visual que se encuentra en ciertos artrópodos como insectos y crustáceos. Consiste en la agrupación de entre 12 y varios miles de unidades receptivas llamadas ommatidios. Los ommatidios son unidades sensoriales formadas por células capaces de distinguir entre la presencia y la falta de luz y, en algunos casos, capaces de distinguir entre colores. La imagen que percibe un artrópodo es el conjunto de señales de los múltiples ommatidios orientados en direcciones diferentes. Contrariamente a otros tipos de ojos, no tiene una lente central o retina, lo cual implica una baja resolución de imagen. Asimismo, el ojo compuesto es capaz de detectar movimientos rápidos, ve un amplio rango de ángulo sólido y, en algunos casos, percibe la polarización de la luz. La sensibilidad del ojo compuesto empieza en la franja ultravioleta y llega hasta el naranja, no distinguiendo el rojo del gris.
(fuente ‘ojo compuesto’: es.wikipedia)

“Todo se repite, es como un ‘déjà vu’… y sin embargo todo ha cambiado radicalmente”, dice un veterano de la guerra del Vietnam. Una frase que resume el origen de un documental en el que plano tras plano se percibe la intención de buscar una explicación al porqué de todo este misterio. Como “la verdad está ahí fuera” (porque si la respuesta está en el viento, el viento está fuera) para saber qué pasa hay que salir, otear, husmear y documentar. Esta ha sido la labor del director. Al espectador le queda la de sacar conclusiones o, al menos, hacerse una opinión.

La imagen contiene más de lo que el ojo percibe y el óxido no descansa nunca. Puede que la película busque actuar de 3 en 1: desoxidante de la memoria histórica, lubricante del espíritu crítico y protector del ánima joven. Como Sun Green de Greendale, Neil Young se ha subido a la parra tras la muerte del abuelo y cargado por las injusticias y mentiras de la administración imperante se ha subido a los escenarios de la gira para, a cuatro guitarras y voces, vociferar: “Hay corrupción en las altas esferas, todos están salpicados, no podéis confiar en ninguno de ellos”. Seguridad no pudo bajarlo de donde estaba porque usaba sus propios medios de difusión. Si Sun Green se acercó el megáfono y dijo: “Sólo quiero la verdad”, Neil Young puso el busto del presidente sobre un pedestal del índice de muertes en Irak, se acercó al micrófono y cantó: “Acuso al presidente de mentir, de engañar al país para hacerle entrar en GUERRA, abusando del poder que le dimos y enviando todo nuestro dinero fuera”.

En estas elecciones no hay gira por el cambio pero Neil Young aparece con una película bajo el brazo con la intención de promover el cambio. Si aplicamos la definición de Bruce SpringsteenSoy un rocker, nena, y los demás no pueden hacer lo que yo. Si bloquean la carretera me lanzo en paracaídas“, Neil es un rocker porque cuando intentaron bloquear la difusión de su mensaje se lanzó a pregonarlo ciudad por ciudad, reafirmando lo que entonó en 1979: “El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí. Sales del azul y fundes en negro“.

La gira acaba. Músicos y público vuelven a sus casas. El motorista recorre solitario la vacía carretera: del ideal de “Easy Rider” (1969, Dennis Hopper) sólo queda el veterano y la cámara lo sigue en su rodar. Hay un leve giro a la izquierda al que sigue un tramo recto que no dura mucho pues en seguida aparece una cerrada curva a la derecha. Cuando el motorista se inclina para tomarla, la imagen funde en blanco y aparecen los títulos de crédito. Viajando por aquella
añeja autopista hippy
Volví a pensar en ti.
Me pregunté cómo te habría ido
y lo que pasó al final.
Pero supongo
que nunca sabré la verdad,
si realmente estabas tan solo.

Éramos por entonces unos niños
que vivían cada instante del día.
Cuando fuimos a alistarnos
no paramos de reír por el camino.
Fue entonces cuando la llamamos
autopista hippy.
Todavía la llamo así.
Cambio y cierro, querido amigo.
Todavía la llamo así.

<!– –>


La imagen contiene más de lo que el ojo percibe,
vaya que sí.
(pasa el ratón sobre las cabezas y lo comprobarás)

Y allí me quedé, sólo nuevamente en la sala, mientras iban pasando los créditos de fin y ponía en orden las notas me sentí como ese tipo con su canción de siempre: ¿hay algo que sepa que no haya dicho?, canta una canción por la libertad, canta una canción por el amor, canta una canción por los ángeles en horas bajas.

Por cierto, ¡no esperaré a los 60!, todo esto del plan de rescate financiero atufa a que unos cuantos van a recuperar, a costa del contribuyente global, lo que se han gastado en la juerga corrida allende del océano y presentada como una operación militar orientada al restablecimiento de las libertades. Las preposiciones marcan la diferencia: para que unos vivan de la guerra los demás han de vivir en guerra. ¿Y el resto?. El resto por aquí vamos, resistiendo en el mundo libre. Todo esto y mucho más, que me es extenso el detallar, en “CSNY/Déjà vu“, un documental de Bernard Shakey, cuatro músicos ya vistos con una cuestión en el aire: “¿Es debido a que el óxido no descansa nunca que Greendale hoy está viviendo en guerra?”.

Un saludo, déjà vu, desde la playa de Neil.

Junio, 1979.
Eh, eh; sí, sí. El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí. Sales del azul y fundes en negro. Pagas por eso pero te dan aquello. Y una vez que te has ido ya no puedes volver. Sales de la tristeza y entras en el luto. Es mejor quemarse que desvanecerse.
Agosto, 2003.
Sun Green se subió a la parra proclamando lo que consideraba injusto o envuelto en mentiras. Se encadenó a la estatua del águila del vestíbulo de Power Co. y empezó a vociferar, megáfono en ristre: “Hay corrupción en las altas esferas.” Trajes saliendo en tropel de los ascensores. (“Todos estáis salpicados”). Los auriculares empezaron a hablar. (“No podéis confiar en ninguno de ellos.”) Seguridad no pudo bajarla de donde estaba, se había soldado al pico del águila. Sun Green se acercó el megáfono, y dijo, “Sólo quiero la verdad.” Seguridad trajo unos sopletes de corte. Cámaras de noticiarios grabaron su alocución.
Noviembre, 2004.
El voto por el cambio acaba en el voto del recambio.
Septiembre, 2005.
Nada como lavar la ropa sucia y extenderla al viento de la pradera. Sin embargo, es otro sueño más. La pradera no deja de ser un recuerdo de la infancia y la ropa sucia se amontona sin que nadie la ponga en la lavadora. El viento de la pradera no deja de soplar en su cabeza mientras intenta recordar lo que su padre dijo.
Mayo, 2006.
Renacido tras un aneurisma cerebral y con el espíritu tanto o más que su apellido enchufa la guitarra eléctrica, se retrotrae en el tiempo para tomar impulso histórico y arropado por un coro de cien voces edita “Living with war”, entonando claro y fuerte: “No necesito escuadrones terroristas. No quiero esa maldita yihad. No necesito más mentiras. Acuso al Presidente de mentir…”. Consciente de que no va a serle fácil difundir su mensaje por los canales convencionales, tradicionales, opta por hacerlo por sus propios medios: el disco se puede oír al completo desde su página web antes de que aparezca en soporte CD. Y cuando el tiempo empieza a confirmarle que hay división de opiniones y las reacciones de los medios de comunicación le reafirman su previsión (las Dixie Chicks, banda femenina de country, tuvieron serios problemas para que su música se radiara tras unas declaraciones en Londres en las que decían que se avergonzaban de ser tejanas, en clara referencia al paisano George W. Bush) reconvierte la página web en su propia agencia de noticias web: http://www.neilyoung.com/lwwtoday/, acertada denominación para el noticiario de unos Estados Unidos hoy en guerra (USA, living with war, today).

Sabedor de que en todo Expediente-X (cosas y acontecimientos que ocurren aparentemente sin fundamento racional) “la verdad está fuera“, decide organizar una gira que permita acercar su punto de vista al público que asista a los conciertos. Y como en todo esto hay algo de “ya visto” (vuelve a ser como en 1970, cuando la guerra del Vietnam) reúne a Crosby, Stills y Nash y les convence para que CSNY salgan de gira con un plan sencillo: realizar una lista de sus temas antibélicos y de protesta, de ayer y hoy, y presentarla en los escenarios de la Norteamérica de hoy. Lo dicho, un plan sencillo.

Sin embargo, más sabe el diablo por viejo que por diablo y Neil Young sabe por ambos: previsor como buen director de cine y conocedor de la psicología de sus congéneres como buen guionista, busca la colaboración cómplice del corresponsal de guerra Mike Cerre, recién llegado de Irak (donde había estado como periodista “embutido” en el ejercito USA –embutido: que va como uno más de los soldados, cámara en vez de fusil –). De este modo, CSNY se dedicarán a la música y a la comunicación con el público desde el escenario y Mike Cerre filmará todo lo que allí ocurra, dentro y fuera, cual corresponsal de guerra, ahora “embutido” en la expedición LWW, y con una directriz clara y concisa: ninguna imagen se descarta, todo el material sirve. Un plan sencillo, un plan Neil Young.

Libertad de expresión 2006” (Freedom of speech 2006) fue el nombre dado a la gira, la bandera bajo la que la expedición salió a la carretera. Que el transcurrir de la gira coincidiera con las elecciones legislativas no dejaba de ser una mera coincidencia, nada intencionado pues la idea era simple: Neil Young quería una película que no fuera meramente promocional sino algo más profundo, sagaz y honesto sobre los obstáculos con los que el grupo se iba a encontrar al lanzar su mensaje de siempre en estos nuevos tiempos. Lo dicho, un plan sencillo.
Septiembre, 2008.
En la actualidad…

El patio está alterado. Tenemos a los políticos yendo de aquí para allá y diciendo esto, aquello y lo de más allá. Y todo porque al amigo George se le ha ocurrido sacarse del sombrero, a un par de meses de dejar el despacho oval, un sesudo plan de rescate monetario, un salvavidas financiero, sin el que la economía no podrá mantenerse a flote. En fin, lo de siempre, ‘yu-yu malo’ si no se hace lo que propone. Desde este lado del teclado, santa inocencia en economía de alto nivel pero muchas películas vistas, este plan de inyección de dinero en Wall Street lleva el marchamo de “De los creadores del pollo de Irak, inminente estreno, muy cerca de su casa, no crea que se va a escapar de pagar”. Me trae a la memoria Plan oculto (2006, Spike Lee), película que parece un atraco con rehenes pero es el aviso de un ajuste de cuentas.

Con este panorama de tormenta monetaria en el horizonte me distraje hojeando el periódico con la intención de preparar la agenda de cara al inminente Sitges-08 y, bendita sea 2001: Una odisea del espacio (1968, Stanley Kubrik), me encontré entre los estrenos de la semana a CSNY/Déjà vu de Bernard Shakey. Y para el cine me fui, cantando bajito (40 años no es nada dice el tango y quien canta su mal espanta reza el refrán).

La sesión de noche del sábado estaba anunciada para las 22:45. Eran las 22:35 y estaba sólo en la sala. No está mal, teniendo en cuenta que la película se había estrenado el día anterior. A cinco minutos del comienzo de la sesión éramos cuatro: “nos repartiremos CSNY, uno para cada uno”, pensé. Finalmente, cuando arrancó la proyección éramos 5 en la sala; todo un lujo. ¿Llegará algún rescate a los cines? (iluso, ya el sólo hecho de hacerme la pregunta delata que soy un iluso).

Los créditos de inicio aparecen sobre la visión panorámica que se tiene desde uno de los asientos de un autocar que circula por una carretera. La lente de ojo de pez infunde una pizca de irrealidad e induce la sensación de estar avanzando sobre una cuerda floja, efecto acrecentado por el amortiguado cabeceo del autocar al circular. El nervio central del parabrisas del vehículo divide la pantalla en dos y, centrado, sirve de referencia para el camino que está por venir: unas veces aparece a un lado y otras en el otro, avanzar es oscilar. Sin embargo, los pocos vehículos que circulan en dirección contraria acaban, indefectiblemente, todos, desapareciendo como si cayeran al vacío, como si el avance no dejase camino detrás: quemando puentes.

Completados los créditos aparecen unas imágenes de idílicas puestas de sol y de jóvenes esperanzados mientras la narración nos sitúa en los años 60, cuando Vietnam era un hervidero… Este preludio de postal histórica da paso a una auténtica crónica de guerra, de una guerra de opiniones propiciada por la gira Libertad de expresión 2006 (Freedom of spech 2006) de CSNY, incentivada desde el escenario por las canciones antibélicas y de protesta, de ayer y de hoy de sus componentes, entroncadas con Living With War (Viviendo en guerra), el álbum de Neil Young que al cabo de 36 años les ha llevado de nuevo al punto del primer disco de CSNY: Déjà Vu. Pero los tiempos han cambiado y donde en aquellos años 70 CSNY creaban con sus actuaciones un sentimiento de unidad y cambio ahora reciben feroces críticas y el público hasta se rebela. A base de imágenes y opiniones, todas fragmentadas como si de metralla se tratase, la película, cual avezado corresponsal de guerra, avanza en busca de una explicación procurando no perder el hilo de la continuidad ni caer abatida por el fuego cruzado, enemigo o amigo.

  • CSN&Y no es una democracia complaciente, es una dictadura benevolente y ¡Neil es quien manda!”, dice Crosby.
  • “Hacer lo mismo y esperar resultados diferentes: eso es demencia”, sentencia un espectador en referencia al paralelismo entre la guerra de Vietnam y la de Irak.
  • Stills cae al suelo en plena actuación y aunque se le acercan para ayudarle a levantarse, declina la ayuda, sigue tocando caído y cuando el pasaje musical se lo permite, y puede, se levanta. Después comenta: “En el momento de la actuación había más cables en el escenario que durante los ensayos. Tiempo atrás esto afectaba pero ya tenemos una edad en la que algunas cosas te resbalan”.
  • (Entrevista en TV):
    • Presentador: ¿Por qué tú?. ¿Porqué no has aplicado lo de: ¡Que proteste otro!?.
    • Neil Young: ¡Ya lo hice!. He esperado a los 60.
  • Gente del público abandona el recinto durante la interpretación de “Let’s impeach the President“. Los comentarios de quienes abandonan el concierto por su propio pie son airados (‘hemos pagado para asistir a un concierto no a un mitin’) y escatológicamente breves (¡Mierda!). Quienes están en silla de ruedas siguen devotamente, puños en alto y si pueden erguidos, el estribillo de la canción.
  • A comienzo de la gira el fondo de escenario es un gran círculo con las iniciales CSNY imbricadas. Con el transcurrir de la gira círculo e iniciales acaban en el signo de la paz, escorado y hecho jirones: ragged peace.

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Ragged peace. Ragged glory.

El título y los créditos dan a entender que es un documental musical sobre CSNY pero no dicen que la música es el vehículo utilizado para llegar a un fin, a un término que se encuentra en una zona de guerra; no ya la física en Irak sino la de opiniones controvertidas entre partidarios y detractores de la situación socio-política que está viviendo el país. De esto se encargan las imágenes y el montaje, más próximos al artículo de un corresponsal de guerra que a un documental divulgativo.

Sin embargo, la imagen de ojo de pez del comienzo y el planteamiento aplicado por Neil Young (el grupo actuando y el equipo de filmación dedicado a captar las reacciones de los asistentes a las canciones y mensajes provenientes desde el escenario) llevan a concluir que en realidad es un documental sobre la naturaleza, la naturaleza humana, la “fauna y flora” que puebla la Norteamérica del año 2006 (siglo XXI). Neil Young se erige en entomólogo, rama eusocialidad (la eusocialidad es el fenómeno de la especialización reproductiva encontrada en algunas especies de insectos sociales) que, dispuesto a obtener un documento vívido de los comportamientos “ocultos”, entra con luz y taquígrafos (cámara en mano) en los hábitats de las especies en estudio, las somete a una agitación emotivo-sensorial (canciones y voces de toda la vida a todo volumen) y presenta el resultado de su investigación en el formato más próximo al órgano de visión del objeto de su estudio: el ojo compuesto.

Un ojo compuesto es un órgano visual que se encuentra en ciertos artrópodos como insectos y crustáceos. Consiste en la agrupación de entre 12 y varios miles de unidades receptivas llamadas ommatidios. Los ommatidios son unidades sensoriales formadas por células capaces de distinguir entre la presencia y la falta de luz y, en algunos casos, capaces de distinguir entre colores. La imagen que percibe un artrópodo es el conjunto de señales de los múltiples ommatidios orientados en direcciones diferentes. Contrariamente a otros tipos de ojos, no tiene una lente central o retina, lo cual implica una baja resolución de imagen. Asimismo, el ojo compuesto es capaz de detectar movimientos rápidos, ve un amplio rango de ángulo sólido y, en algunos casos, percibe la polarización de la luz. La sensibilidad del ojo compuesto empieza en la franja ultravioleta y llega hasta el naranja, no distinguiendo el rojo del gris.
(fuente ‘ojo compuesto’: es.wikipedia)

“Todo se repite, es como un ‘déjà vu’… y sin embargo todo ha cambiado radicalmente”, dice un veterano de la guerra del Vietnam. Una frase que resume el origen de un documental en el que plano tras plano se percibe la intención de buscar una explicación al porqué de todo este misterio. Como “la verdad está ahí fuera” (porque si la respuesta está en el viento, el viento está fuera) para saber qué pasa hay que salir, otear, husmear y documentar. Esta ha sido la labor del director. Al espectador le queda la de sacar conclusiones o, al menos, hacerse una opinión.

La imagen contiene más de lo que el ojo percibe y el óxido no descansa nunca. Puede que la película busque actuar de 3 en 1: desoxidante de la memoria histórica, lubricante del espíritu crítico y protector del ánima joven. Como Sun Green de Greendale, Neil Young se ha subido a la parra tras la muerte del abuelo y cargado por las injusticias y mentiras de la administración imperante se ha subido a los escenarios de la gira para, a cuatro guitarras y voces, vociferar: “Hay corrupción en las altas esferas, todos están salpicados, no podéis confiar en ninguno de ellos”. Seguridad no pudo bajarlo de donde estaba porque usaba sus propios medios de difusión. Si Sun Green se acercó el megáfono y dijo: “Sólo quiero la verdad”, Neil Young puso el busto del presidente sobre un pedestal del índice de muertes en Irak, se acercó al micrófono y cantó: “Acuso al presidente de mentir, de engañar al país para hacerle entrar en GUERRA, abusando del poder que le dimos y enviando todo nuestro dinero fuera”.

En estas elecciones no hay gira por el cambio pero Neil Young aparece con una película bajo el brazo con la intención de promover el cambio. Si aplicamos la definición de Bruce SpringsteenSoy un rocker, nena, y los demás no pueden hacer lo que yo. Si bloquean la carretera me lanzo en paracaídas“, Neil es un rocker porque cuando intentaron bloquear la difusión de su mensaje se lanzó a pregonarlo ciudad por ciudad, reafirmando lo que entonó en 1979: “El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí. Sales del azul y fundes en negro“.

La gira acaba. Músicos y público vuelven a sus casas. El motorista recorre solitario la vacía carretera: del ideal de “Easy Rider” (1969, Dennis Hopper) sólo queda el veterano y la cámara lo sigue en su rodar. Hay un leve giro a la izquierda al que sigue un tramo recto que no dura mucho pues en seguida aparece una cerrada curva a la derecha. Cuando el motorista se inclina para tomarla, la imagen funde en blanco y aparecen los títulos de crédito. Viajando por aquella
añeja autopista hippy
Volví a pensar en ti.
Me pregunté cómo te habría ido
y lo que pasó al final.
Pero supongo
que nunca sabré la verdad,
si realmente estabas tan solo.

Éramos por entonces unos niños
que vivían cada instante del día.
Cuando fuimos a alistarnos
no paramos de reír por el camino.
Fue entonces cuando la llamamos
autopista hippy.
Todavía la llamo así.
Cambio y cierro, querido amigo.
Todavía la llamo así.

<!– –>


La imagen contiene más de lo que el ojo percibe,
vaya que sí.
(pasa el ratón sobre las cabezas y lo comprobarás)

Y allí me quedé, sólo nuevamente en la sala, mientras iban pasando los créditos de fin y ponía en orden las notas me sentí como ese tipo con su canción de siempre: ¿hay algo que sepa que no haya dicho?, canta una canción por la libertad, canta una canción por el amor, canta una canción por los ángeles en horas bajas.

Por cierto, ¡no esperaré a los 60!, todo esto del plan de rescate financiero atufa a que unos cuantos van a recuperar, a costa del contribuyente global, lo que se han gastado en la juerga corrida allende del océano y presentada como una operación militar orientada al restablecimiento de las libertades. Las preposiciones marcan la diferencia: para que unos vivan de la guerra los demás han de vivir en guerra. ¿Y el resto?. El resto por aquí vamos, resistiendo en el mundo libre. Todo esto y mucho más, que me es extenso el detallar, en “CSNY/Déjà vu“, un documental de Bernard Shakey, cuatro músicos ya vistos con una cuestión en el aire: “¿Es debido a que el óxido no descansa nunca que Greendale hoy está viviendo en guerra?”.

Un saludo, déjà vu, desde la playa de Neil.

Más sobre CSNY/DÉJÀ VU
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No se queda en la anécdota ni en la banalidad de lo evidente.